El árbitro de la Unión de Fútbol del Interior (UFI), Julio César Maciel Giménez, de 40 años, relató que había dirigido el encuentro entre los clubes Humaitá y Santa Mónica. Los aficionados de este último club reaccionaron rompiendo su vehículo, tras perder el partido.
El árbitro había dejado estacionado su automóvil, un Toyota Ractis, en el predio deportivo del Club María Auxiliadora, ubicado en el km 30, lado Monday, mientras se desarrollaba el partido.
Al finalizar el encuentro, su automóvil fue atacado por una turba, según la versión dada a los agentes de la Subcomisaría 52ª.
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Según la denuncia, los desconocidos rompieron los espejos retrovisores de ambos lados, el parabrisas delantero y trasero, y el vidrio del lado del acompañante. Además, la ventanilla trasera derecha presentaba rayaduras.
El árbitro acusó a un grupo de aficionados del club Santa Mónica, enojados con las decisiones arbitrales, como los responsables del vandalismo.
Otras imágenes viralizadas muestran que el presidente del Club Santa Mónica, Walter Duarte, pateó el trofeo del torneo y luego lo lanzó a varios metros.