El pasado 23 de diciembre de 2025, doce concejales colorados y un liberal aprobaron el ajuste de la tarifa de G. 2.800 a G. 3.400 para las líneas internas (1, 6, 13 y 16), una decisión que el concejal César Escobar (ANR-HC) defendió en su momento como una “acción desesperada para no dejarles a los vecinos en esta Navidad, Año Nuevo y enero sin el transporte”.
En aquel debate inicial, el edil Javier Pintos (ANR-HC) hablaba de un “nuevo modelo de gestión” para paliar una “situación bastante desigual con respecto a las empresas del área metropolitana”.
A su vez, el concejal Miguel Sosa (ANR-HC) argumentaba que la medida era una “equiparación” con los precios que se pagan por el servicio en el área metropolitana. Pero llegado el mes de abril de 2026, la realidad, según vecinos de distintos barrios internos de Asunción, no mejoró en lo absoluto, como lo expuso la concejala Rosanna Rolón (ANR-disidente) en la última sesión ordinaria de la Junta.
Rolón estalló este miércoles contra sus colegas y directores municipales calificándolos de “mentirosos”.
Esto en respuesta a una nota presentada por vecinos de Mbocayaty y Salvador del Mundo, en la que se solicita el ingreso de una empresa en la zona y que se mantenga el itinerario de la Línea 16.2.
La concejala calificó al intendente Luis Bello como un “bueno para nada”, y en el mismo tono se refirió al director de Tránsito, Víctor Cappello, así como también su colega César Escobar, quien fue presidente de la Comisión de Tránsito para la Junta Municipal.
“También Javier Pintos y Miguel Sosa mintieron asquerosamente el año pasado cuando se decidió la suba del pasaje”, dijo Rolón.
La concejala denunció que, pese al aumento, “no pasa ni un colectivo” en zonas que afectan a vecinos de Mbocayaty, Salvador del Mundo y Madame Lynch.
“Una vergüenza este director con esas promesas, con todo el equipo, tantas reuniones hicimos. Me da vergüenza ajena”, aseguró Rolón, y añadió que la Junta cayó “ante el influjo del dinero, porque se tenía que subir el precio del pasaje para poder solucionar y que quede más lindo y eficiente”. Por todo esto pidió que se aprobara la nota de los vecinos.
El edil Pablo Callizo (PPQ) sumó su postura de rechazo al señalar que el modelo del transporte actual es “fracasado, no va más, no tiene sentido de ser”.
Añadió que “no hay futuro con la Municipalidad” y pidió volver al precio anterior del pasaje, ya que no ve mejoras.
Humberto Blasco (PLRA) reforzó la idea de que la suba fue inútil y no impidió el cierre de la Línea 16. Criticó que el incremento solo sirvió para que el “pasajero fidelizado pague lo que no pueden completar con los pasajeros normales”.
En medio de las críticas, el concejal Juan José Arnold (ANR-disidente) llegó hasta a solicitar que se revoque la resolución que dispuso el aumento del pasaje.
Ante las observaciones, el concejal Pintos recordó que la decisión de aumentar el pasaje se basó en propuestas en las que las empresas “se comprometían a cumplir con determinadas obligaciones, frecuencias, cantidad de ómnibus”, etcétera, y propuso convocar a los directores para que informen “las razones de por qué no se cumplieron los compromisos acordados”.
Miguel Sosa negó por su parte que se hubiera aprobado “una alza de pasaje” y dijo que fue solo un “ajuste”.
El concejal Callizo se opuso a la convocatoria a los directores, al igual que Jazmín Galeano (PPQ), quien manifestó una total desconfianza hacia los directores municipales por presentarse ante los concejales y mentir constantemente.
Galeano además apoyó la moción de Rolón y del mismo modo solicitó que se apruebe la nota de los vecinos y cubrir el vacío dejado por las empresas “fallidas” de Asunción.
El pedido fue finalmente aprobado. Rosemary González, una de las voceras de los vecinos, celebró la decisión y aseguró que tras la aprobación del aumento del pasaje, en diciembre pasado, la Línea 16 nunca se reactivó.
“Dos días creo que entró el 37, el 16 nunca luego entró. Estamos sin cobertura de la Línea 16 desde hace seis meses”, recordó la vocera.