En la zona de Presbítero Justo Román y Comandante González, en donde se observan recientes intervenciones en el suelo, pobladores consultados por Última Hora se mantienen expectantes y esperanzados con las obras de desagüe, ya que podrían traducirse en un verdadero cambio para el barrio, que se inunda durante los días de lluvias intensas.
El viernes pasado, desde el ingreso por Augusto Roa Bastos, en Presbítero Román, se observaba un enorme pozo que dificultaba el tránsito y bloqueaba la circulación de los vehículos. En la mañana de este viernes, el sitio se encontraba cubierto por piedras y arena.
Los principales afectados, que viven a los costados de esta zona, todavía pueden ingresar a sus viviendas y salir con relativa normalidad, pero temen que la obra termine bloqueándolos por completo, una vez que avance hacia la calle Comandante González.
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Otra preocupación que manifiestan es que las obras vuelvan a extenderse por el plazo de un año, del mismo modo que ocurrió en la zona de Nuestra Señora del Carmen, Capitán Maciel y Juan XXIII, donde la lentitud y la desprolijidad de las obras acabó con la paciencia de los vecinos, hasta el punto en que se vieron empujados, en febrero de este año, a amenazar con una demanda a la Municipalidad para que las obras finalmente culminen.
La excesiva tardanza en esta zona provocó enormes pérdidas comerciales a los negocios ubicados sobre Augusto Roa Bastos y Del Carmen. Hubo inclusive despidos, según trabajadores consultados por este diario.
Los pobladores del área también vivieron largos periodos de incertidumbre, en los que no pudieron ingresar a sus casas, sufrieron cortes de servicios básicos, “roturas de tobillos”, robos e incluso oyeron disparos, pese a que la zona es considerada segura.
En la mañana de este viernes, numerosos pobladores denunciaron nuevamente cortes de agua y problemas para entrar a sus viviendas, debido a los efectos de desgaste provocados por la lluvia sobre los lugares intervenidos.
“Removieron y rompieron la vereda para colocar un tubo de agua. Taparon la vereda con tierra y algunas piedras. La vereda se va desmoronando porque no tiene contención del lado del cauce del arroyo. Por todo eso, es muy peligroso para nosotros salir por ahí”, indicó uno de los vecinos que viven en el área del cauce, sobre Capitán Maciel.
Todos estos antecedentes preocupan a los pobladores de Manorá consultados, a los que se les indicó que “en 45 días” se terminaría el tramo de Presbítero Román. “Dijeron (los trabajadores de la empresa adjudicada) que en 45 días iban a hacer todo, pero esta obra hace más de un año que ya está ahí”, refirió un poblador, refiriéndose al área de Del Carmen.
Añadió que desde que se comenzó la obra, el agua “suele venir medio marrón, con arena”, aunque aún no se sufrieron cortes.
Agua ingresa a las viviendas y las calles están deterioradas
En las calles Justo Román y Comandante González, el abandono por parte de la Municipalidad es notorio. Las calles se ven en muy mal estado, pero los vecinos están acostumbrados a costear “arreglos temporales” para poder circular. “La Municipalidad no arregla nada”, mencionó uno de los pobladores.
Durante las lluvias, sin embargo, las mejoras temporales suelen verse perjudicadas, según indicaron. El agua, además de perjudicar las calles, suele ingresar a las viviendas, al menos cuando se registra una lluvia intensa.
"¿Pero a quién vos te vas a ir a llorar?”, dice un poblador, resumiendo el sentimiento que atraviesa a los vecinos.
Los negocios que funcionan en el lugar reportaron por su parte inconvenientes debido a recientes trabajos de excavación (y readecuación de los sistemas de agua corriente y alcantarillado) que dificultaron la llegada de mercaderías.
En la última lluvia, además, los vecinos observaron que cuatro vehículos cayeron en distintos pozos abiertos. “Estaba totalmente abierto y la gente que no conoce, que viene de otro lado, claro que va a intentar girar”, recordó una de las vecinas consultadas.
Entre los vecinos, por otro lado, no hay comunicación por parte de la Municipalidad sobre los trabajos que se realizan, salvo informaciones que manejan los obreros de la empresa adjudicada. “Los mismos que están trabajando dicen (que la obra va a tardar) cuatro años y medio”, contradiciendo los plazos oficiales comunicados por la Comuna.
A esta falta de información se suma el misterio sobre una vivienda ubicada sobre Comandante González y Francisco Ravizza. En el lugar se alquilan distintas habitaciones y, como la obra debe atravesar este tramo, los vecinos advierten sobre posibles desalojos.
Tras más de un año de palada inicial, reportan avance del 30%
El pasado 11 de junio, la Municipalidad de Asunción informó que los trabajos de la cuenca Santo Domingo, a cargo del Consorcio Pluvial Santos, “presentan actualmente un avance físico del 30%" y que estos fueron reactivados luego de que se destinase “parte de los recursos provenientes de una recaudación récord” al pago de la contratista.
Este reporte se da tras más de un año desde que se registró la palada inicial simbólica encabezada por Nenecho Rodríguez, el pasado 27 de marzo de 2025. Un día antes, se realizó un pago de G. 14.030.390.947.
Mirtha Acha, directora general de Obras, informó por su parte que la longitud de alcantarillas ejecutadas hasta el momento alcanza 407 metros, mientras que se alcanzaron 3.346 metros cuadrados de construcción de pavimento de hormigón.
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Detalló que sobre la avenida Augusto Roa Bastos se instalan actualmente alcantarillas dobles de 2,5 metros por 2,5 metros, con dirección a la calle Presbítero Román. Por otro lado, informó que se prevé preparar la base para pavimentar Del Carmen, entre Augusto Roa Bastos y Comandante Luis González.
El monto adjudicado para la obra de la cuenca Santo Domingo alcanza G. 72.389.446.724. Con el dinero de la recaudación, la administración de Luis Bello ya pagó G. 3.076.594.426 a la firma contratada, según datos de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP).
La obra debía financiarse originalmente con el dinero del bono G8, emitido en 2022 por G. 360.000 millones. El fondo forma parte de los G. 512.000 millones que la administración de Nenecho Rodríguez desvió para el pago de sueldos y otros gastos irregulares, según el informe de la intervención realizada por Carlos Pereira en 2025.