12 abr. 2026

Un guapo’y del Parque Ñacunday es el finalista de Colosos de la Tierra

Con esta nominación, el tradicional concurso organizado por la oenegé A Todo Pulmón Paraguay Respira resalta el valor ecológico y cultural de los bosques del Ñacunday.

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Emocionante nominación. El guardaparques Osvaldo Godoy recibe la distinción en el Parque Nacional Ñacunday.

ÑACUNDAY

El imponente guapo’y, ubicado en el Parque Nacional Ñacunday, Departamento de Alto Paraná, fue distinguido como finalista de la edición 2025 del concurso Colosos de la Tierra, organizado por la organización A Todo Pulmón Paraguay Respira.

El reconocimiento lo ubica entre los árboles más emblemáticos del país y resalta el valor ecológico y cultural de los bosques del Ñacunday, que protege varias especies nativas, una variedad de fauna, flora y aves, como el emblemático guyra campana.

“Este reconocimiento coloca al guapo’y entre los árboles más emblemáticos del Paraguay y resalta la importancia de los bosques del Ñacunday como patrimonio natural de gran valor ecológico y cultural. La presencia de este gigante verde en el concurso internacional refuerza el mensaje sobre la necesidad de proteger y conservar nuestros bosques nativos, garantizando su legado para las futuras generaciones”, señala el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Social (Mades) en un comunicado. El ejemplar de guapo’y, una especie nativa característica del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA), se encuentra en la zona sur del parque, en la colonia Torocua’i, conforme al relato de Osvaldo Godoy, jefe de Guardaparques del Mades.

El parque está a unos 65 kilómetros al sur de Ciudad del Este con acceso por la ruta PY07 hasta el distrito de Ñacunday y 16 kilómetros de camino de tierra, cuyo asfaltado reclama la Municipalidad local desde hace varios años.

EL HALLAZGO. “El año pasado en un patrullaje de rutina bordeando el parque, en los perímetros encontramos ese guapo’y que nos llamó mucho la atención por el diámetro que tiene. Es un frondoso árbol. Entonces, como era esta época, postulamos para el concurso y gracias a Dios está hoy día como uno de los finalistas”, comentó el guardaparques.

El Parque Nacional Ñacunday, administrado por el Mades, abarca 2.003 hectáreas que forman parte del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Su principal atractivo es el Salto Ñacunday, una majestuosa caída de agua de más de 45 metros de altura y 70 metros de ancho, rodeada de una biodiversidad única.

DIVERSIDAD. Dentro del área protegida se conservan especies nativas de gran valor forestal, como el yvyrapytã, el kurupa’y, el cedro, el guatambú, el guayaibí y el laurel. Estos árboles forman parte de un ecosistema en el que también subsiste una rica fauna.

Los registros confirman la presencia de mamíferos medianos y pequeños, como venados, pecaríes, curé, carpinchos y otros roedores. En el río Ñacunday, que atraviesa el parque, se mantiene el hábitat del capibara, relata Godoy, quien sostiene su versión en cámaras trampas instaladas en el refugio natural.

También se presume el tránsito ocasional de yaguaretés, además del avistamiento de pumas, favorecido por la existencia de corredores biológicos que conectan el parque con reservas del lado argentino y las reservas boscosas de propiedades privadas de la zona.

En cuanto a las aves, una de las especies más representativas es el vencejo, que anida en los paredones del salto Ñacunday y se encuentra en peligro de extinción.

Otras aves comunes en la zona son el tucán (tuca’i), la pava del monte (jacupo’i), el tingazú, akã’e parã, diversas variedades de palomas y el emblemático pájaro campana, cuya presencia se registra en temporadas específicas del año, por lo que el guardaparques presume que podría ser transitoria, aunque resaltó que también es característica del ave permanecer en silencio.

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