Por Susana Oviedo | soviedo@uhora.com.py
El ingeniero agrónomo Pedro Gerardo González, presidente del Consejo Superior de Universidades (CSU), propone autorizar por ley a la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) a que intervenga y evalúe con urgencia a las carreras de Medicina que no están en proceso de acreditación “y clausure definitivamente a aquellas que no reúnen las más mínimas condiciones para funcionar”.
A criterio suyo, las que en este momento no cumplen con los criterios de calidad tienen que ser clausuradas inmediatamente.
“No podemos avalar que se siga engañando a la gente. Se está produciendo un daño a los jóvenes y a sus familias que están gastando su dinero”, reflexiona. Para empezar a actuar, sostiene, no es necesario esperar que haya una promoción de egresados en las facultades de Medicina más nuevas, que aún no cuentan con su primera promoción de graduados.
Explica que la mayor cantidad de facultades de Medicina, de las 20 que están funcionando en el país, fueron creadas en el tiempo en que el Consejo Superior de Universidades (CSU) perdió su potestad de dictaminar para la apertura de nuevas facultades y nuevas carreras.
González habla de promover una ley especial que conceda mayores atribuciones a la Aneaes, debido a que la n.° 2072, de creación de esta Agencia, no le faculta a inter- venir y sancionar a las institu- ciones que no se ajusten a los estándares de calidad y seriedad.
Recuerda que para las carre- ras de Derecho, Medicina, Odontología, Ingeniería, Arquitectura e Ingeniería Agronómica, la participación en procesos de evaluación externa y acreditación es obligatoria, porque se trata de profesiones cuya práctica puede significar daños a la integridad de las personas y a su patrimonio.
PROLIFERACIÓN RECUERDA PEDRO GONZÁLEZ QUE CUANDO EN EL 2006 ENTRÓ EN VIGENCIA LA LEY N.° 2529, que modificó la n.° 136/93 de Universidades, se dejó prácticamente sin potestad al CSU, órgano especializado en el proceso para abrir una universidad, facultades, filiales y carreras.
“Se estableció que el dictamen del Consejo ya no era vinculante para aprobar la creación de una universidad y todo pasó por el Congreso Nacional. Se dio vía libre a la proliferación de universidades y al descontrol”, resalta.
Con la ley n.° 2529, una vez creada una universidad, esta podía habilitar las facultades y carreras que quisiera.
En tanto que antes, dice, crear una facultad de Medicina dentro de una universidad “era un proceso largo y complicado, porque había muchísimas exigencias. De hecho no todas fueron creadas con dictamen favorable del Consejo de Universidades”, advierte.
Fuera de las facultades de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción, que tiene 122 años; y la de la Católica de Villarrica, cuyo reconocimiento oficial data de 1989, otras 10 fueron creadas previo análisis y dictamen del Consejo Superior de Universidades. Y una, la de María Auxiliadora, aunque ya está en funcionamiento, aún no ha logrado la resolución del Consejo para su habilitación.
Otras 7 facultades de Medicina ni siquiera presentaron su proyecto de creación de la carrera ante el CSU (ver infografía).
“Cuando se promulgó la ley n.° 2529 protestamos mucho, lo que nos valió severas críticas. Hoy son las mismas universidades privadas las que están sufriendo las consecuencias de esa ley que, en un momento dado, muchas de ellas apoyaron”, resalta. Sobre todo hoy cuando hay 20 carreras de Medicina funcionando.
De las 20 carreras de Medicina, 9 fueron evaluadas por la Aneaes y aguardan dictamen de acreditación. Otras dos iniciarán el proceso.