ALTO PARANÁ
Tekotopa Centro Ambiental Itaipú cumplió su primer aniversario –en setiembre pasado- consolidándose como un punto de referencia turística de la región. Con más de 65.000 personas que ya recorrieron sus instalaciones en Hernandarias, el antiguo Centro Ambiental de Itaipú, transformado en un complejo donde la naturaleza dejó de ser un simple escenario, se convirtió el eje de una experiencia que acerca al público a la biodiversidad, la ciencia y la cultura del Alto Paraná.
El complejo ofrece un recorrido que combina selva nativa, fauna silvestre, botánica y memoria histórica regional. El itinerario incluye el Centro de Investigación de Animales Silvestres, el Sendero del Jaguareté, un vivero forestal, un huerto medicinal, una estación de acuicultura y el Museo de Itaipú Tierra Guaraní.
La renovación comenzó a gestarse en 2017, cuando Itaipú Binacional decidió cambiar el concepto con el que funcionaba el lugar. La propuesta apuntó a superar el modelo tradicional de exhibición de animales y avanzar hacia un espacio diseñado bajo criterios de conservación, bienestar de la fauna y protección del Bosque Atlántico del Alto Paraná.
El proyecto fue tomando forma con un nuevo plan maestro y estratégico y posteriormente incorporó la cooperación del Instituto Smithsonian de Estados Unidos. La participación de especialistas permitió introducir criterios utilizados internacionalmente para el manejo de animales silvestres, el diseño de hábitats, la bioseguridad y las estrategias de educación ambiental.
Uno de los cambios más importantes quedó plasmado en el área veterinaria. El nuevo hospital faunístico dispone de 1.000 metros cuadrados y fue diseñado para recibir ejemplares rescatados, realizar procedimientos médicos y apoyar programas de conservación. Sus instalaciones contemplan sectores específicos para diferentes grupos de animales y equipamiento destinado a intervenciones especializadas.
La infraestructura no es el único elemento que cambió. También se modificó la manera en que el público recorre el lugar. Los senderos fueron integrados al paisaje y permiten observar distintos ambientes mientras los visitantes reciben información sobre las especies y los ecosistemas que forman parte del territorio.
EN DETALLE. Entre los principales atractivos se destaca el Sendero del Jaguarete, que utiliza la figura del gran felino sudamericano para explicar la importancia de conservar los bosques y mantener corredores naturales para la fauna. La propuesta pone énfasis en las amenazas que enfrenta la especie debido a la reducción y fragmentación de su hábitat.
Otro sector está dedicado a las plantas. El vivero forestal trabaja con especies nativas, mientras que el huerto de plantas medicinales permite rescatar conocimientos relacionados con el uso tradicional de la flora. La propuesta combina conservación vegetal con contenidos vinculados a los saberes transmitidos por las comunidades a través de generaciones.
La historia y la identidad regional también tienen su propio espacio. El Museo de Itaipú Tierra Guaraní reúne elementos relacionados con la arqueología, la cultura y la presencia de los pueblos originarios en la región, ofreciendo una mirada que conecta el patrimonio humano con el ambiente en el que se desarrollaron estas comunidades.
INVESTIGACIÓN. La actividad científica se concentra además en instalaciones como la Estación de Acuicultura y el Centro de Investigación de Animales Silvestres. Allí se desarrollan trabajos vinculados con especies de la fauna regional y con peces nativos de la cuenca del Paraná, dentro de programas que buscan aportar al conocimiento y la conservación de estos recursos.
La propuesta se completa con actividades educativas y recorridos guiados. Familias, estudiantes y turistas pueden participar de dinámicas al aire libre y conocer de cerca el trabajo que se realiza con los animales. El objetivo es que la visita no termine cuando el visitante abandona el complejo, sino que deje conocimientos sobre la importancia de proteger los ecosistemas.
Durante este primer año también llegaron delegaciones oficiales, diplomáticos y visitantes extranjeros. Argentina, Brasil y Uruguay figuran entre los países de procedencia del público internacional, mientras que la mayor parte de los visitantes corresponde a personas provenientes de diferentes puntos del Paraguay.
Para el equipo de Turismo de la entidad binacional, el movimiento registrado demuestra el interés generado por la nueva propuesta. Hugo Gamarra explicó que el complejo recibió principalmente a familias, grupos educativos, turistas y delegaciones que llegan hasta el Complejo Turístico Itaipú.
El aniversario representa, en ese sentido, mucho más que una fecha en el calendario. Tekotopa busca consolidar una nueva relación entre el visitante y el ambiente, en un territorio donde la conservación de la biodiversidad forma parte de uno de los principales desafíos del Alto Paraná.
La transformación también coloca a Hernandarias en el circuito de destinos vinculados con la naturaleza y el conocimiento. El complejo suma así una alternativa al tradicional recorrido turístico de la zona y ofrece un espacio donde la fauna, la flora, la cultura guaraní y la investigación científica forman parte de una misma experiencia.
A un año de su reapertura, Tekotopa encara una nueva etapa con el desafío de seguir creciendo sin perder el objetivo que dio origen a su transformación. La apuesta es que cada recorrido sirva para conocer mejor la riqueza natural del Alto Paraná y, al mismo tiempo, entender por qué conservarla resulta fundamental para las próximas generaciones.
- El nuevo hospital faunístico dispone de 1.000 metros cuadrados y fue diseñado para recibir ejemplares rescatados, realizar procedimientos médicos y apoyar programas de conservación.