La Cámara de Senadores tiene en estudio un proyecto de ley que busca limitar el margen de ganancia en tres cortes populares de carne bovina –costilla, puchero y carnaza de primera– con el fin de proteger el consumo interno y garantizar el acceso a alimentos básicos.
La iniciativa, presentada por el senador Éver Villalba, figura como punto 4 del orden del día de la sesión ordinaria de este miércoles.
En la exposición de motivos, Villalba argumenta que el acceso a una alimentación adecuada “no puede depender exclusivamente de las dinámicas del mercado”. Señala que, pese a ser un país productor y exportador mundial de carne, amplios sectores de la población tienen cada vez más dificultades para adquirir cortes básicos.
El proyecto parte de una premisa central: la carne no debe ser un lujo, sino parte de la canasta básica. Para ello, propone un margen máximo de utilidad del 10% sobre el costo para los tres cortes mencionados, aplicado en toda la cadena de distribución destinada al mercado interno.
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Según el legislador, esto permitiría equilibrar la rentabilidad del sector con el derecho de las familias a una alimentación digna, sin imponer precios rígidos ni afectar la libertad de comercio.
Asimismo, sostiene que en marzo de 2025, la canasta básica de alimentos para una familia tipo (4 personas) costaba G. 2.051.758 (USD 256), lo cual equivale al 71% del salario mínimo vigente (G. 2.899.048). De ese costo, G. 251.400 se destinaron solo a “carnaza de primera” (14% del total). Considerando que un jornal mínimo diario es de G. 111.502, el precio de 1 kg de costilla (G. 42.000) representa más del 37% de un solo día de trabajo.
En contraste, durante el primer bimestre del año, la carne paraguaya se exportó a un precio promedio de USD 5,60 por kilo, generando USD 339 millones, con un crecimiento del 16% interanual. Sin embargo, en supermercados y carnicerías locales la costilla cuesta entre G. 41.950 y G. 44.950, hasta G. 30.000 más que en otros mercados internos, según el análisis.
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Además de fijar un régimen de protección al consumo interno con un margen máximo de utilidad del 10% para costilla, puchero y carnaza de primera, el proyecto establece incentivos, donde el Poder Ejecutivo podrá otorgar beneficios fiscales, logísticos y comerciales a frigoríficos y comercios que colaboren con la medida, especialmente en zonas rurales o vulnerables.
La propuesta, que tiene moción de preferencia, cuenta con 4 dictámenes por el rechazo, por parte de las comisiones de Legislación, Codificación, Justicia y Trabajo; la de Derechos Humanos; la de Economía, Cooperativismo, Desarrollo e Integración Económica Latinoamericana; y la de Desarrollo Social.