El Parlamento Europeo decidió ayer remitir el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con el fin de que examine su compatibilidad con los tratados europeos. Esta medida suspende de facto la tramitación del pacto hasta que los jueces emitan su opinión.
La decisión se adoptó por 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones, en una votación que respaldó una moción que plantea dudas sobre si el acuerdo, firmado recientemente tras más de 25 años de negociaciones, se ajusta a la normativa de la UE.
Entre los aspectos bajo escrutinio figuran la validez del mecanismo de reequilibrio incluido en el pacto, que algunos diputados consideran que podría comprometer la autonomía regulatoria de la UE, así como la base legal seleccionada para su aprobación. Esta base permite ratificar los capítulos comerciales sin requerir el consentimiento de los parlamentos nacionales.
De acuerdo con el TJUE, las opiniones solicitadas suelen tardar entre 18 y 24 meses en pronunciarse, aunque la Corte tiene discreción para acelerar el procedimiento si las circunstancias lo justifican.
Varios eurodiputados habían anticipado que la votación sería reñida y habían expresado preocupación por el posible retraso en la ratificación, especialmente en un contexto marcado por amenazas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, relacionadas con el despliegue de tropas europeas en Groenlandia por parte de ocho países de la UE.
desacuerdo. La Comisión Europea (CE) expresó ayer su desacuerdo con la decisión del Parlamento Europeo de someter el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). El Ejecutivo comunitario defendió la relevancia del pacto para el bloque, destacando su importancia económica y geopolítica.
“Según nuestro análisis, las cuestiones planteadas por el Parlamento Europeo en esta moción no están justificadas, ya que la Comisión Europea las ha abordado en profundidad con el Parlamento”, afirmó el portavoz de la CE, Olof Gill, en respuesta a consultas sobre la medida.
Al ser interrogado sobre la posible aplicación provisional del acuerdo antes de un fallo del TJUE, Gill indicó que la Comisión priorizará el diálogo con los eurodiputados para aclarar los motivos por los que el pacto merece apoyo y resaltar su “vital importancia” para la UE, tanto en el ámbito económico como en el de su posicionamiento global.
“Esto ocurre en un contexto en el que los productores y exportadores de la UE requieren acceso urgente a nuevos mercados, y en el que la UE debe avanzar en su agenda de diversificación y demostrar su fiabilidad como socio comercial”, agregó el portavoz. EFE-AFP
24 meses es el máximo tiempo estimado en que resolverán las dudas planteadas por el acuerdo Mercosur-UE.
¿El pacto se puede aplicar de manera provisional?
Aunque el Parlamento Europeo no puede ratificar el acuerdo hasta la resolución judicial, la Comisión Europea no está obligada legalmente a esperar y podría optar por una aplicación provisional una vez que el pacto sea firmado y ratificado por al menos uno de los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay o Uruguay). Hasta el momento, ninguno de estos países ha completado la ratificación interna, lo que representa el principal requisito para su entrada en vigor parcial.
En ese escenario, el acuerdo se aplicaría entre la UE y los países de Mercosur que lo hayan aprobado. Sin embargo, ante las divisiones políticas dentro de la UE, la Comisión prefiere actuar con cautela y esperar el consenso de los líderes europeos. Fuentes de la Comisión indican que se consultará con los eurodiputados y el Consejo de la UE antes de avanzar. Este jueves, durante una cumbre extraordinaria en Bruselas.