El abogado Oscar Mersan de Gásperi, especialista en inversión extranjera, analizó las implicancias del estancamiento en el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Según explicó, el proceso de ratificación quedaría suspendido hasta que el Tribunal Europeo se pronuncie sobre el pacto birregional.
“La implicancia directa sería que el proceso de ratificación quedará suspendido hasta que el Tribunal se expida en relación al acuerdo”, señaló Mersan de Gásperi.
Agregó que, incluso si el Congreso paraguayo aprueba el tratado, este no entrará en vigencia sin la ratificación del Parlamento Europeo.
“Por lo tanto, por más que el Congreso paraguayo ratifique el acuerdo, el mismo no tendrá vigencia hasta tanto el Congreso europeo también lo ratifique”, expresó.
El experto estimó que el pronunciamiento del Tribunal podría demorar incluso hasta dos años. “Y eso ocurrirá solo cuando el Tribunal se expida al respecto, aproximadamente entre 180 días a 2 años”, detalló.
En resumen, Mersan de Gásperi advirtió que esta situación frenará de manera sustancial la implementación del acuerdo. “En definitiva, ralentizará significativamente la puesta en marcha del acuerdo”, concluyó.
alerta. Mersan alertó sobre un aspecto inusual en este pacto: el proceso de activación es “demasiado rápido”. Mientras que en otros acuerdos se requiere una investigación profunda, que puede extenderse por meses o años, en este caso se prevén medidas urgentes que podrían implementarse en solo 21 días para restringir el comercio de bienes amenazados.
Además, el acuerdo incluye criterios automáticos de activación, basados en diferencias de precios o aumentos significativos en las exportaciones interanuales. Mersan aclaró que, dada la escala económica de Paraguay, es improbable que el país active estas cláusulas en contra de importaciones europeas.
En cuanto a los documentos complementarios, Mersan indicó que quedan pendientes las ratificaciones en los parlamentos de los países involucrados, programadas entre 2026 y 2027. Agregó que la implementación no será inmediata, con beneficios escalonados en plazos de 10 a 15 años, mediante una desgravación progresiva de aranceles. Este periodo de transición, según Mersan, es crucial para que las industrias paraguayas se adapten a las normativas europeas.