Durante casi tres décadas, la Ley Nº 1064/97 reguló el régimen de maquila en Paraguay orientado fundamentalmente a la producción de bienes mediante la importación temporal de insumos, ensamblaje o transformación para su exportación. Este modelo (junto con su reglamentación) sentó las bases de la actividad maquiladora, ofreciendo beneficios fiscales que facilitaban la instalación de industrias orientadas a los mercados globales.
Sin embargo, la profunda transformación de las cadenas de valor globales, el auge de los servicios exportables (especialmente en sectores tecnológicos y basados en conocimiento), y la necesidad de atraer inversiones con mayores exigencias de valor agregado exigieron una actualización normativa. La Ley Nº 7547/25 responde a estos desafíos y posiciona al país para competir con regímenes más dinámicos de la región y el mundo.
Los principales cambios introducidos por la Ley Nº 7547/25 podrían sintetizarse como sigue:
Ampliación del régimen para incluir formalmente al sector servicios: Por primera vez, las actividades de maquila de servicios (como software, tercerización de procesos de negocio (BPO/ITO), servicios profesionales y otros intangibles) pueden acogerse a los beneficios del régimen bajo condiciones específicas.
Mecanismos de modernización administrativa y digitalización: La nueva ley incorpora procedimientos más ágiles y transparentes, fomentando el uso de plataformas electrónicas para la gestión de programas de maquila, datos y operaciones que impactan directamente en tiempos de autorización y cumplimiento.
Estabilidad y sostenibilidad fiscal: Se establece un periodo máximo de beneficios de 20 años, con posibilidad de renovación condicionada al cumplimiento de criterios de empleo, inversión y vinculación con políticas de desarrollo productivo.
Estos cambios equiparan a Paraguay con estándares internacionales de política industrial y responden a recomendaciones de organismos multilaterales para regímenes de incentivos fiscales focalizados, sostenibles y vinculados a resultados.
El régimen de maquila ha sido un generador sostenido de empleo formal en Paraguay desde su creación. Estudios recientes muestran que alrededor de 30.000 a 33.000 puestos de trabajo directos han sido creados bajo este esquema productivo, con crecimiento anual en el número de empleos y participación significativa de la mano de obra femenina.
Los datos indican:
A noviembre de 2024, el sector maquilador generó aproximadamente 28.771 empleos directos en industrias como confecciones, autopartes, plásticos y productos químicos, con incremento interanual cercano al 18%.
Para mediados de 2025, cifras sectoriales reportaron más de 33.000 empleos directos, en continuo crecimiento y con fuerte participación femenina y de población joven. Esto ha contribuido a mitigar las presiones del desempleo formal en Paraguay, ofreciendo oportunidades de inserción laboral en sectores industriales y de servicios intensivos en mano de obra calificada y semicalificada.
La industria maquiladora ha ampliado de forma sostenida su participación en las exportaciones nacionales, las cuales bajo este régimen han crecido más del 300% desde 2016 hasta 2024, ubicándose como uno de los sectores de mayor dinamismo dentro del comercio exterior paraguayo.
Hasta octubre de 2024:
Las exportaciones maquiladoras alcanzaron cerca de USD 927 millones, con sectores como autopartes, textiles, alimentos y aluminio como protagonistas. El régimen representa un porcentaje considerable del total de exportaciones industriales, contribuyendo al equilibrio de la balanza comercial y al acceso a mercados externos diversificados.
Además, la expansión hacia servicios exportables abre nuevas oportunidades de crecimiento en segmentos intensivos en conocimiento y tecnología, con exportaciones de servicios maquilados que ya muestran aumento y potencial de consolidación.
Asimismo, el régimen de maquila ha demostrado ser un componente estructural de la política industrial y exportadora de Paraguay, con efectos positivos en:
Formalización del empleo y ampliación de la base laboral registrada. Aumentos sostenidos de exportaciones con valor agregado. Atracción de inversión extranjera directa en sectores estratégicos.
Diversificación productiva, reduciendo dependencia de commodities tradicionales.
Desarrollo regional, con expansión de actividades productivas fuera de los centros tradicionales.
La Ley Nº 7547/25 marca un antes y un después en la política industrial del Paraguay. Al superar las limitaciones de la legislación anterior y adaptarse a las exigencias del comercio global y de la economía digital, el país se posiciona como un destino competitivo para inversiones productivas con alto potencial de empleo y exportación.
La actualización normativa no solo refleja una evolución legal necesaria, sino que institucionaliza instrumentos de política pública que permiten consolidar la maquila como un pilar sostenible de crecimiento económico, empleo formal y competitividad internacional.