AFP
CIUDAD DE MÉXICO
Familiares del capo Arturo Beltrán Leyva, líder de uno de los carteles más poderosos de México, velan su cadáver, mientras su hermano, el jefe de los sicarios y el líder del sanguinario grupo Los Zetas inicia una guerra por la sucesión, según el Gobierno y especialistas.
La muerte el miércoles de Beltrán Leyva, alias El barbas o el “jefe de jefes” y uno de los tres narcotraficantes más importantes de México, “obligará a una reestructuración de su cartel y no es descartable que se dé violencia hasta que se defina el nuevo mando”, ha dicho el procurador de México, Arturo Chávez.
Ayer fueron encontrados los cadáveres calcinados de ocho hombres en Querétaro, uno de los estados mexicanos donde opera el cártel de los Beltrán Leyva, informaron autoridades locales.
El sucesor está entre Mario Alberto Beltrán, alias El General, hermano de Arturo Beltrán Leyva y principal negociador de la organización; Edgar Valdez Villarreal, alias La Barbie y jefe de los sicarios del mismo cartel; y Heriberto Lazcano, alias El Lazca y líder de Los Zetas.
Los Zetas son un grupo de pistoleros creado por ex militares de élite, estima Ricardo Ravelo, autor de cinco libros sobre narcotráfico.
De ellos, Edgar Valdez, quien logró escapar al operativo en Cuernavaca (centro) donde murió Beltrán Leyva, es el que tiene más posibilidades, añadió.
EL MÁS SANGUINARIO. “La Barbie nació en Laredo, Texas, el 11 de agosto de 1973. Tanto las autoridades de México como las de Estados Unidos lo consideran uno de los narcotraficantes más sanguinarios, y entre los homicidios que le atribuyen está el de Edgar Guzmán -hijo del fugado capo Joaquín El Chapo Guzmán y ex aliado del cartel de los Beltrán Leyva”, señaló el diario La Jornada.
Valdez Villarreal “es un hombre fuerte físicamente y, a pesar de ser un sicario, también es muy inteligente, con capacidad de dirección y de organización (...) Podría aspirar a dirigir la organización Beltrán Leyva”, dijeron bajo anonimato funcionarios de la Fiscalía Federal citados por La Jornada.
Arturo Beltrán Leyva fue ultimado en un departamento de lujo de Cuernavaca y el jueves la Procuraduría entregó su cuerpo a su hermana y a su sobrina, que decidieron velarlo en la Ciudad de México.
En el operativo en el que murió Arturo Beltrán Leyva, por el que Estados Unidos ofrecía 1,5 millones de dólares, murieron además seis sicarios y uno de los militares, informó el jueves el Gobierno mexicano.
El enfrentamiento ocurrió el miércoles en una zona residencial, cerca del hospital de Cuernavaca, una ciudad de 350.000 habitantes a 90 km al sur de la capital del país.
El cartel de Beltrán Leyva movía unos 5.800 millones de dólares, y entre 1990 y 2000 logró introducir a Estados Unidos unas 200 toneladas de cocaína y una cantidad similar de heroína.
Una guerra entre narcotraficantes se libra al menos desde hace tres años, tiempo en el que ha dejado más de 15.000 asesinatos.
El Gobierno federal determinó sacar de sus cuarteles a más de 50.000 militares para intentar detener la espiral de violencia derivada del narcotráfico.