En contacto con Última Hora, la pobladora Zully Villalba informó que en la calle donde viven existe una “necesidad urgente” para que el agua corra, debido a que durante días de lluvia tiende a acumularse en grandes cantidades, lo que impide que los vecinos puedan transitar normalmente.
“Hay muchísima agua porque es una tierra fangosa, que de por sí ya fluye el agua y se llena enseguida. Tenemos una necesidad urgente para que el agua pueda salir. Solamente con el desagüe, ya sea cloacal o pluvial, va a terminar esa acumulación”, explicó.
En una nota preparada por los vecinos, se informa que los encargados de la obra refieren que la cuadra correspondiente a Cacique Arecaya casi Padre Ricual “no se encontraría contemplada dentro del proyecto” que se ejecuta actualmente en la zona del Abasto.
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“Ante esta situación, los vecinos queremos manifestar nuestra preocupación, ya que consideramos que la falta de infraestructura en este tramo podría generar inconvenientes a futuro”, señala el documento.
Villalba, por su parte, añadió que en la zona referida se “levantó el empedrado, pusieron un caño de agua” y dejaron el trabajo a medio hacer. “Está un desastre nuestra calle”, refirió.
Ayer, la Municipalidad de Asunción informó que por la obra de desagüe de esta zona, que corresponde a la cuenca Itay, el porcentaje de avance llegó al 61%.
“Hasta la fecha fueron ejecutados 2.338 metros de alcantarillas y 18.340 metros cuadrados de pavimento de hormigón hidráulico, equivalentes a 24 cuadras y 19.709 toneladas de hormigón”, publicó la Comuna.
La Administración municipal actual recurre al dinero de la recaudación para cubrir los pagos para la empresa encargada de la obra, en este caso el Consorcio Pluvial Abasto, integrado por Covipa SA y Chaves Construcciones SAI.
En total, la Comuna ya pagó este año G. 15.200.597.544 a las referidas empresas, según datos de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP). El último pago de G. 3.453.237.174 se registró el 24 de agosto de este año.
Para esta obra de desagüe se realizó una emisión de bonos por G. 360.000 millones en 2022, pero el dinero fue usado para pago de sueldos y otros gastos irregulares durante la administración de Óscar Nenecho Rodríguez, según el informe de la intervención.