La ruta D030, que conecta a las ciudades de Horqueta, en el Departamento de Concepción, y Tacuatí, en el segundo departamento del país, comienza a evidenciar los primeros signos de deterioro a lo largo de sus aproximadamente 40 kilómetros de extensión.
A pocos años de su inauguración, la vía ya presenta baches en varios tramos. Si bien estos aún no son de gran profundidad —debido a que la capa asfáltica fue asentada sobre empedrado—, representan un riesgo latente para motociclistas, automovilistas y transportistas, especialmente considerando que se trata de una ruta angosta y con alto flujo vehicular.
La situación genera preocupación entre comerciantes y usuarios frecuentes de la vía. “Es nuestra preocupación como comerciantes, porque si no se interviene de inmediato, se va a volver como la ruta a Vallemí”, expresó un comerciante horqueteño que pidió mantener el anonimato.
Contó que utiliza a diario esta ruta para transacciones comerciales con el Departamento de San Pedro, por lo que su deterioro impacta directamente en la actividad económica de la zona.
Si bien hasta el momento no se registraron accidentes directamente vinculados a los baches, datos recabados indican que la ruta ya fue escenario de al menos una decena de vuelcos de camiones y automóviles. Estos siniestros se produjeron principalmente en una curva excesivamente cerrada, ubicada en cercanías del cruce a Curuzú de Hierro, un punto considerado crítico por los conductores.
La ruta fue inaugurada en noviembre de 2019 y actualmente requiere de manera urgente trabajos de bacheo y mantenimiento preventivo por parte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). La falta de intervenciones aceleró el deterioro de la capa asfáltica.
En marzo de 2025, el MOPC solo realizó trabajos de demarcación vial, incluyendo la pintura de líneas de borde y eje con materiales acrílicos a base de agua y termoplásticos. Además, se procedió a la remoción de tachas deterioradas para la instalación de nuevos dispositivos reflectivos, conocidos como ojos de gato.
Sin embargo, estas tareas no incluyeron intervenciones estructurales en la calzada, hoy consideradas necesarias por los usuarios de la ruta. JR