Fue fallo dividido de los camaristas Claudia Criscioni, Gustavo Amarilla y María Belén Agüero, que ratificaron la resolución del juez Rodrigo Estigarribia, que elevó a juicio oral el caso por supuesta lesión de confianza y administración en provecho propio.
El abogado Emilio Camacho, en representación del intendente de Puerto Casado, sostuvo que la resolución era errónea e incongruente, porque admitió el sobreseimiento definitivo por administración en provecho propio, pero igual lo calificó sobre el mismo hecho. Además, reclamó también la medida de prohibición de acercarse a 500 metros de la Comuna.
El fiscal Luis Coronel solicitó ratificar la resolución del magistrado Estigarribia.
Los camaristas señalan que, con respecto a la resolución de elevar el caso a juicio oral, no existe incongruencia, sino que fue bien fundada con relación a la lesión de confianza y administración en provecho propio.
Sobre la medida cautelar, sí existe la disidencia del camarista Gustavo Amarilla, que señala que durante todo el proceso el intendente estuvo sin medidas, y recién en esta etapa se aplique. Sin embargo, sus colegas votaron por confirmar el fallo.
Al final, el jefe comunal podría perder el cargo.