Fue durante el acto realizado este miércoles durante la inauguración del Modelo Articulado de Atención y Protección a Mujeres en Situación de Violencia, que incluye el Centro Regional de Mujeres y una Casa de Acogida, en Ciudad del Este, Departamento de Alto Paraná.
“Tenemos que saber que estamos enfrentando un aumento de la violencia. Es un fenómeno mundial, regional y también local, y esto tiene muchos factores y requiere un abordaje muy amplio”, expresó el mandatario.
Agregó que las mujeres, los niños víctimas de abuso y las comunidades vulnerables son los sectores más afectados por esta problemática.
Peña sostuvo que la prevención debe comenzar desde los primeros años de vida, mediante espacios seguros, alimentación adecuada, estimulación temprana y acompañamiento profesional. En ese sentido, destacó que ya funcionan nueve Centros de Atención Integral a la Primera Infancia en el país, destinados a niños desde los cuatro meses de edad.
“Los centros de atención integral que se están habilitando prestan servicios que ni el sector privado hoy presta”, afirmó, al mencionar la atención médica, el componente nutricional y el trabajo de psicopedagogas y docentes.
Según explicó, estas intervenciones buscan mejorar las condiciones de desarrollo de los niños, especialmente de aquellos que provienen de familias en situación de vulnerabilidad.
El presidente advirtió que el Estado no puede limitar su respuesta a la persecución penal cuando la violencia ya se ha manifestado.
“No caigamos en esa promesa vacía del atajo, no hay atajo”, manifestó, al insistir en que la prevención debe acompañarse de oportunidades educativas y laborales, así como de políticas de protección para las víctimas.
“Tenemos que hacer las dos cosas: tenemos que crear entornos que formen a niños, jóvenes y adultos que no sean violentos, que tengan mejores oportunidades, pero también tenemos que hacer hoy nuestra parte”, enfatizó.