CIUDAD DEL ESTE
Treinta años de promesas, reclamos vecinales y proyectos que nunca pasaron del papel pesan sobre la pavimentación del tramo San Cristóbal–Juan E. O’Leary. Esa historia fue recordada por el propio presidente Santiago Peña durante su visita, el viernes pasado, al sur de Alto Paraná para verificar el avance de una obra que, según el Gobierno, ya supera el 30% de ejecución y pretende convertirse en uno de los principales corredores productivos de la región.
Sin embargo, el mandatario también debió reconocer que la expectativa ciudadana nace precisamente de una larga lista de compromisos incumplidos por gobierno anteriores. “Hace más de diez años vine a recorrer esta zona y me subieron sobre un camión para hablar con la gente. Ahí me dijeron: ‘Cuidadito de venir a mentir acá porque ya tenemos treinta años acumulados de mentiras. Si vas a decir algo, tenés que cumplir’. Yo trato siempre de cumplir mi palabra porque quiero seguir recorriendo el Paraguay y servir todavía mucho tiempo a nuestro país”, recordó.
Peña relató que, pocos meses después de asumir la Presidencia, volvió a recibir el reclamo durante una visita a la feria Innovar, en Yguazú. “Los productores prácticamente me emboscaron y me dijeron: ‘Presidente, demasiado tiempo esperamos. Tenemos una enorme esperanza de que usted haga realidad esta ruta’. Ahí le pedí a la ministra de Obras que encontráramos una solución rápida porque treinta años ya habían pasado”.
Según explicó, esa situación motivó una decisión poco habitual en este tipo de proyectos. “Esta obra no hizo el proceso tradicional de buscar primero un préstamo internacional y después esperar la aprobación. Dijimos: Rápido, solución. Treinta años ya pasaron”, comentó.
El jefe de Estado insistió en que el proyecto forma parte de la estrategia de “distritos priorizados”, con la que el Gobierno pretende concentrar inversiones en las comunidades con mayores necesidades. “Los grandes números macroeconómicos representan al Paraguay, pero muchas veces no representan a cada paraguayo. Por eso agarramos una lupa y miramos cómo está cada distrito”, dijo.
Añadió que las diferencias entre las zonas agrícolas del departamento no radican en la fertilidad del suelo, sino en las condiciones de conectividad. “La tierra roja es tierra roja en todo Alto Paraná, pero no es lo mismo la tierra roja de Santa Rita que la de Itakyry o la de Juan E. O’Leary. ¿Qué hace la diferencia? La ruta, el acceso, la conectividad y la posibilidad de llegar a los puertos”, expresó.
El presidente sostuvo que el nuevo corredor tendrá un efecto mucho más amplio que facilitar el tránsito de vehículos, ya que, según afirmó, abrirá oportunidades para la instalación de nuevas inversiones. “Van a transitar los camiones con la producción y esa producción va a hacer que vengan las industrias a Juan E. O’Leary. Las industrias van a generar empleo y vamos a ver que el pueblo ya no tendrá que ir a buscar trabajo en otro distrito”, afirmó.
También destacó que la ejecución quedó en manos de tres empresas paraguayas a las que instó a cumplir con los plazos y la calidad comprometida. “Son empresas nacionales y tienen una enorme responsabilidad. Quiero que la obra se haga lo más rápido posible y con la mejor calidad, porque por aquí van a pasar nuestros vecinos, los estudiantes y toda la producción”, dijo. Dejó claro que considera insuficiente lo realizado hasta ahora.