Transitar por Lambaré es un peligro extremo. Varias de las calles que terminan en los cauces de la ciudad no cuentan si quiera con un vallado, o señalización de advertencia para quien no conoce la zona. La mayoría de estas arterias cuentan además con pendientes, lo que aumenta el riesgo de arrastre de personas o vehículos hasta el precipicio en días de lluvias.
Los técnicos de la Comuna identificaron 33 puntos críticos y en ocho días iniciarían las obras, según informó el intendente Guido González.
“Una vez una camioneta frenó a tiempo antes de caer al precipicio, gracias a que estábamos afuera y le gritamos. No hay una señalización que avise que esta calle termina en el arroyo. Y en días de lluvia, sí que todo se inunda, nuestras casas se inundan”, relató la pobladora Delfina Cardozo, cuya vivienda está al lado del arroyo Lambaré.
En este sector, sobre la calle Río Apa, no existe ninguna baranda de seguridad. Los moradores comentan que si bien existía tiempo atrás, la correntada lo derribó y no se volvió a colocar.
En la calle General Bruguez, a una cuadra de Cacique Lambaré, la situación también es crítica por las socavaciones de la superficie y parte del cercado que se desmoronó con las últimas intensas lluvias. Los vecinos deben transitar por un camino que va desapareciendo, entre pozos y pequeñas porciones de tierras que aún permanecen. “Ni a un bicicletero esto no le va a atajar”, comentó don Juan Hidalgo, sobre parte de precaria valla que quedó.
En otros sectores la situación es la misma. El único lugar ahora reforzado con seguridad, tras amplio cuestionamiento y mediatización, es sobre la calle Santa Rosa de Lima, donde fueron arrastrados dos militares que iban a bordo de una camioneta. Uno de ellos, Domingo Ríos, fue encontrado muerto, mientras que Alexis Sosa desaparecido.
Consejo. Tras el accidente de los militares, el intendente de Lambaré, Guido González, fue denunciado. Esta semana prestó declaración indagatoria en la Fiscalía y a su salida “recomendó” evitar transitar por Lambaré en días lluvioso.
“Lo ideal hoy mismo en Lambaré, cuando llueve grande, no tenemos que salir. Hace 40 años prácticamente que corremos el riesgo. Desde nuestra administración hacemos lo humanamente posible para poder cumplir con los vecinos y darle esa seguridad, pero yo creo que en mi administración, porque yo siempre hablo con sinceridad, no voy a completar todo”.