Robert Cano, especialista en demografía, realizó un análisis de la evolución del bono demográfico en Paraguay y señaló que las nuevas proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) modificaron el escenario previsto hace más de una década.
Asimismo, Cano advirtió que el bono demográfico terminará en nueve años y sostuvo que la crisis jubilatoria es síntoma del invierno demográfico.
“En el 2050, Paraguay va a tener más adultos mayores que niños menores de 15 años”, indicó, y recordó que en las proyecciones anteriores ese fenómeno estaba previsto recién para el 2070. Subrayó que el adelanto de 20 años planteaba desafíos muy grandes para el sistema social y económico, refirió Cano en comunicación con Monumental 1080 AM.
Lea más: Video: Sepa las recomendaciones para evitar el robo de su motocicleta
Asimismo, indicó que se vienen desafíos muy grandes y que “estamos en la cuenta regresiva”.
“Los desafíos que se vienen producto de esta dinámica demográfica son muy grandes y estamos en la cuenta regresiva; ya sentimos el aire fresco del invierno demográfico con estos síntomas de la crisis de la casa jubilatoria”, indicó.
El especialista sostuvo que los síntomas del “invierno demográfico” ya se percibían en la crisis de la Caja Fiscal y en la presión sobre los sistemas de jubilación.
“El BCP contaba en su momento en preparar a la gente que son los niños pequeños y los jóvenes que estaban en esa etapa incipiente de crecimiento con las mejores capacidades posibles para que cuando ellos asuman el rol productivo tengan una productividad mucho mayor que tenemos hoy en día en promedio”, enfatizó.
Cano también cuestionó la distribución universal de la pensión para adultos mayores. “Yo creo que la prioridad está en aquellas personas que no tienen sustento de parte de su familia.
“Hoy hay adultos mayores que requieren de esa atención del Estado, lo cual es insuficiente. Todos los años, los datos del INE vemos la distribución de esos recursos que ahora es una cuestión universal”, lamentó.
Sostuvo que los recursos debían focalizarse en quienes realmente necesitaban apoyo. “A la mitad de los beneficiarios del programa adultos mayores les estamos pagando la peluquería los fines de semana”, criticó, al insistir en que el Estado debía dirigir mejor sus recursos.
Finalmente, señaló que la dinámica demográfica obliga a repensar las políticas públicas de manera urgente. “Estamos en la cuenta regresiva”, concluyó, al remarcar que el país debe prepararse para un escenario con más adultos mayores que niños en apenas dos décadas.