CIUDAD DEL ESTE
La suspensión del paso prioritario para pacientes en el lado brasileño del Puente de la Amistad afecta a familias paraguayas que dependen de los servicios de salud de Foz de Yguazú, Brasil. Desde el 26 de junio, niños con trastorno del espectro autista (TEA), pacientes oncológicos y personas con enfermedades crónicas quedaron obligadas a soportar largas filas de vehículos para cruzar la frontera, poniendo en riesgo la continuidad de tratamientos que, en muchos casos, no admiten interrupciones.
La situación derivó ayer en una movilización frente a la sede de la Receita Federal, donde los afectados reclamaron el restablecimiento del corredor preferencial y anunciaron que recurrirán al Ministerio Público Federal de Brasil para exigir una solución definitiva.
La protesta fue encabezada por padres y responsables de niños con TEA residentes en Ciudad del Este y otras ciudades del Alto Paraná, quienes marcharon por la avenida Paraná hasta la Aduana brasileña para denunciar las consecuencias de la eliminación del acceso prioritario.
Según explicaron, el corredor exclusivo había sido implementado para facilitar el tránsito de pacientes que diariamente cruzan la frontera para asistir a consultas médicas, terapias psicológicas, fonoaudiológicas, ocupacionales y otros tratamientos especializados que no encuentran en Paraguay.
Hasta fines de junio, los vehículos autorizados ingresaban por un acceso ubicado junto a la Policía Federal de Carreteras, reduciendo el tiempo de espera a pocos minutos. Sin embargo, tras el cambio de autoridades en la Receita Federal de Foz de Yguazú, el beneficio fue suspendido para reorganizar el sistema aduanero. Desde entonces, las familias denuncian que deben permanecer entre dos y tres horas dentro de sus automóviles para regresar a Paraguay luego de cada sesión terapéutica.
Números. Elaine Oliveira, residente en Paraguay y madre de un niño con TEA, relató durante la manifestación que la situación se volvió desesperante para numerosas familias. Explicó que, mientras las autoridades paraguayas continúan permitiendo el paso prioritario hacia Brasil, del lado brasileño el beneficio fue eliminado sin previo aviso ni explicación oficial.
“Hoy nuestros niños permanecen dos o tres horas dentro del automóvil. Eso desencadena crisis sensoriales y de comportamiento. Es un sufrimiento para ellos y para toda la familia”, expresó. Añadió que algunos menores sufrieron episodios de desregulación severa durante la espera, convirtiendo el viaje de regreso en una experiencia traumática tanto para los pacientes como para sus padres.
Los organizadores estiman que más de 400 familias residentes en Paraguay trasladan diariamente a sus hijos a centros privados de rehabilitación en Foz de Yguazú. Aseguran que funcionarios de la Receita Federal les manifestaron informalmente que el corredor preferencial podría volver a habilitarse, aunque sin establecer plazos ni ofrecer garantías. Esa incertidumbre impulsó la decisión de acudir también al Ministerio Público Federal para solicitar una intervención institucional.
Los manifestantes sostienen que el problema trasciende una cuestión administrativa y constituye una situación estrictamente humanitaria. Argumentan que el paso prioritario beneficia no solamente a niños con autismo, sino también a pacientes con cáncer, enfermedades neurológicas, discapacidades severas y otras patologías que requieren atención especializada al otro lado de la frontera. Incluso varios participantes llegaron tarde a la propia manifestación debido al congestionamiento registrado sobre el Puente de la Amistad.
Reconsideración. La preocupación también fue planteada por la concejal de Ciudad del Este, Valeria Romero, quien acompañó el reclamo y solicitó públicamente a la Receita Federal reconsiderar la medida. A su preocupación, se sumó ayer todo el pleno de la Junta Municipal.
La edil advirtió que las demoras afectan directamente la continuidad de tratamientos que dependen de la puntualidad de las sesiones médicas y terapéuticas. “Hubo un cambio del delegado y éste decidió ya no dar este beneficio”, afirmó la concejal al explicar el origen de la suspensión del corredor sanitario.
Romero recordó además que conoce de primera mano la realidad que enfrentan las familias. “Yo soy mamá de un niño TEA, yo sé lo que significa pasar largas horas en una fila con un niño con trastorno del espectro autista”, manifestó.
La edil describió las situaciones críticas que pueden generarse durante las interminables esperas sobre el puente. Explicó que las crisis sensoriales propias del trastorno pueden poner en riesgo tanto al paciente como a quienes viajan con él. “Imagínate vos, mamá o papá al volante, manejando, y tu niño atrás empieza a tener una crisis. A veces son chicos ya más grandes y no se les puede controlar fácilmente. Por eso esta prioridad es una necesidad para estas familias”, señaló.
Romero insistió en que el beneficio no estaba dirigido exclusivamente a personas con TEA. Recordó que también era utilizado por pacientes oncológicos, personas con enfermedades degenerativas y otros enfermos que requieren atención permanente en hospitales y clínicas de Foz de Yguazú, donde encuentran servicios que no siempre están disponibles en el sistema sanitario paraguayo.
La concejal cuestionó igualmente la falta de respuestas institucionales por parte de las autoridades brasileñas. Relató que intentó entregar personalmente una nota dirigida al delegado de la Receita Federal, acompañada por firmas de los padres y certificados médicos de los pacientes, pero aseguró que ningún funcionario aceptó recibir la documentación. “Hasta el momento nadie da la cara por este inconveniente. Simplemente dicen que están analizando los documentos, pero los días pasan y las terapias de los niños no pueden parar”, lamentó.
- 400 familias residentes en Paraguay trasladan diariamente a sus hijos a centros privados de rehabilitación en Foz de Yguazú.