24 may. 2026

Ola de calor e imprudencia habrían ocasionado una serie de incendios

Alarma a los bomberos de Alto Paraná la cantidad de siniestros que, en cadena, se registraron en los últimos días. Lo más preocupante –sospechan– es que las quemazones habrían sido provocadas.

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Peligro. Uno de los siniestros tuvo lugar dentro de un depósito de combustible abandonado.

Un pastizal ardiendo –ubicado cerca de un depósito abandonado de combustible- mantuvo por varias horas ayer a los voluntarios del Cuerpo de Bomberos K4 de Minga Guazú luchando para sofocar el fuego.

Unos días antes se registraron otros dos casos de gran magnitud, lo que causa preocupación entre los socorristas, teniendo en cuenta que la mayoría de las quemazones serían provocadas.

El fuego se inició alrededor del mediodía y los bomberos estuvieron trabajando hasta las 15:00 aproximadamente, bajo el sol a más de 40°C, tratando de extinguir las llamas ardientes que invadieron un depósito de combustible abandonado en cuyo interior había varias cisternas.

El siniestro ocurrió en un sector baldío ubicado en el kilómetro 246 de la ruta PY06, en el barrio Piro’y del distrito de Minga Guazú. “Es imposible determinar si fue provocado o no, pero muchos son provocados, atendiendo a sus características”, sostuvo el licenciado Luis Ramírez, del Cuerpo de Bomberos K4.

Hacia el norte del Alto Paraná, los bomberos de San Alberto también ya tuvieron que luchar con varios incendios de pastizales, pero de pequeña magnitud. Igual, existe tremenda preocupación de que el siniestro pueda extenderse, ya que el calor sofocante y seco, con un leve viento puede propagar rápidamente las lenguas de fuego, de acuerdo con Silvano Amorín, del cuerpo de bomberos.

Justamente, uno de esos casos se registró entre el kilómetro 20 al kilómetro 18, en el distrito de Minga Guazú, el domingo último, según relató. “El fuego comenzó a las 10:00 de la mañana y se estuvo trabajando en el lugar hasta las tres de la tarde. Se trató de un incendio forestal y un trigal que se quemó. Terminó en una cantera y arrasó con 15 hectáreas aproximadamente”, indicó Ramírez.

Basta una chispa. En el transcurso de la semana, los bomberos tuvieron que atender otro pedido. Esta vez en un inmueble baldío de unos 50 metros por 30 metros, que fungía de cementerio de neumáticos usados. Este lugar se incendió y los bomberos trabajaron desde las 21:00 hasta las 03:00 de la madrugada, para evitar que el fuego se propague hacia el vecindario. “Había pilas de hasta seis cubiertas en todo el terreno”, significó.

“Cualquier chispa puede provocar un incendio, cuando las plantaciones y yuyales están secos se propaga rápidamente. Puede ser la caída de un cableado eléctrico, una botella que hace el efecto lupa. Pero, el 99% de los incendios son provocados por el hombre”, afirmó Amorín al revelar las causas de los siniestros.

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Inminente. Los incendios de pastizales aumentan el riesgo de los accidentes ruteros.

e. m.

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