EFE y AFP
NUEVA YORK
El comando militar estadounidense en Europa, con apoyo del Reino Unido, incautó el tanquero Marinera, antes conocido como Bella 1.
La operación se llevó a cabo en el Atlántico Norte por los departamentos de Justicia y de Seguridad Nacional, en coordinación con el Pentágono.
Rusia denunció el uso de la fuerza por parte de EEUU.
“De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en aguas internacionales, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra embarcaciones debidamente registradas bajo la jurisdicción de otros Estados”, afirma el Ministerio de Transporte ruso en un comunicado.
Precisó que el Marinera obtuvo “permiso temporal” para navegar bajo la bandera rusa el 24 de diciembre y “se perdió el contacto con el barco” después de que las fuerzas navales estadounidenses lo abordaran “en alta mar”.
Por su parte el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso solicitó a Washington que garantice el “retorno rápido” a su país de los miembros de la tripulación.
LAZOS CON HIZBULÁ. Según indicó el Wall Street Journal y confirmaron dos funcionarios estadounidenses a CBS News, Rusia había enviado un submarino y otros navíos militares para escoltar a puerto ruso al buque, vinculado a empresas con lazos con Hizbulá, ante la amenaza de que sea confiscado por EEstados Unidos.
FLOTA FANTASMA. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la tripulación del petrolero interceptado en el Atlántico Norte podría ser trasladada a Estados Unidos para su enjuiciamiento debido a que, sobre el buque, pesa una orden judicial de captura por violaciones a las sanciones impuestas por Washington.
“Se trataba de un buque de la flota fantasma venezolana que ha transportado petróleo sancionado, y Estados Unidos, bajo la Presidencia actual, no va a tolerar esto”, indicó Leavitt en rueda de prensa.
Asimismo, el Comando Sur de EEUU informó que la Guardia Costera interceptó otro petrolero sancionado en el Caribe que operaba ilícitamente en aguas internacionales que, según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, “había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí”.
“El Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, ha detenido sin incidentes un buque cisterna apátrida y sancionado que formaba parte de la flota oscura”, aseguró el Comando en un mensaje en X. Un funcionario estadounidense aseguró a The New York Times que el buque navegaba falsamente bajo una bandera de Camerún.
Sin embargo, el Comando se limitó a ubicarlo dentro de la flota oscura, que es la red opaca de barcos que mueven petróleo de países sancionados, como Venezuela o Irán, y en la que predominan las banderas de conveniencia.
Con estos dos nuevos, ya suman cuatro los petroleros incautados por Washington desde que empezó la campaña de presión contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que ahora se encuentra detenido en Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo y tenencia de armas, entre otros.