El Eco Parque Esperanza se trata de una obra de recreación, ambiental y turística como un parque acuático donde además los visitantes tendrán todos los servicios gastronómicos, una atracción turística para atraer a gente de la región.
El Intendente de Nueva Esperanza, Sergio Godoy, apela al apoyo de Itaipú y otras instituciones nacionales para culminar este sueño colectivo y convertir la ciudad en un lugar turístico del Departamento y del país.
En la entrada principal de la ciudad de Nueva Esperanza, el movimiento de suelo es incesante. Lo que comenzó hace cinco meses, hoy es una causa comunitaria que moviliza a los 17.000 habitantes del distrito. El proyecto se asienta sobre un predio municipal de 20 hectáreas, fruto de una histórica donación de un poblador local.
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El pilar fundamental de este proyecto es la Comisión Pro-Construcción Ecoparque Esperanza, presidida por el sr. Antonio Geraldo Rogge. Esta comisión es la encargada de administrar las donaciones de ciudadanos particulares y el aporte de más de 15 empresas privadas que sumaron maquinaria, combustible y logística.
“La gente de Nueva Esperanza apoya porque confía. Estamos trabajando todos juntos, demostrando que cuando hay una visión clara, la comunidad se empodera”, destacó el jefe comunal.
Pese al enorme esfuerzo local, la magnitud de la obra requiere de un impulso mayor para cumplir con los plazos previstos. En este sentido, el Intendente Godoy, en representación de toda la población, manifestó su deseo de que instituciones de gran alcance se sumen a este esfuerzo.
“Esperamos con mucho respeto que la Itaipú Binacional u otras instituciones del Estado puedan acompañar esta obra majestuosa”, señaló el intendente. El objetivo es que, con el apoyo del Gobierno Nacional, el Eco Parque Esperanza pueda culminar sus etapas de construcción lo antes posible, convirtiéndose en un modelo de desarrollo para todo el país.
Obra de gran envergadura
La planificación estratégica asegura que cada etapa transforme el paisaje y la calidad de vida de la región y en un punto turístico en la región.
La fase uno ya está en marcha con la construcción del imponente espejo de agua, con una inversión inicial estimada en USD 300.000.
La fase dos comprende la instalación de camineros modernos y sistema de iluminación integral y la fase tres en el desarrollo de un circuito temático, reforestación para la protección de fauna local y un área gastronómica con restaurantes de primer nivel.