Lunes|28|JULIO|2008
Los niños paraguayos ocupan entre dos horas y media y cuatro horas de tiempo diarias viendo televisión, en la mayoría de los casos sin la compañía de adultos responsables o de criterios para diferenciar un programa educativo de uno pernicioso.
En teoría los chicos también concurren a clase cuatro horas por día, pero descontando el recreo y la hora de entrada, están en promedio sólo tres horas y media de lunes a viernes en las aulas, sin embargo ven la tele incluso los sábados y domingos.
La influencia de varios programas dirigidos al sector infantil tienen alta carga de violencia y antivalores, incluso de contenidos muy complejos para el entendimiento de los más pequeños, revela un estudio denominado “Niños, Televisión y Educación”, realizado por los investigadores Marta Serafini y Willian Campo.
La investigación publicada con apoyo de Global Infancia y la Fundación Avina, busca alertar a padres y docentes sobre la necesidad de un acompañamiento y diálogo con sus niños acerca de cómo ven la televisión.
Aconseja acompañar al chico en su relación con el medio y el contenido, despejar dudas y estimular el aprendizaje de valores y contenidos pedagógicos.
INFLUENCIA. El magíster en Comunicación y Educación Willian Campo explicó algunas de las influencias negativas de la tevé.
Dijo que los programas como Power Rangers no están dirigidos a niños de 3 a 7 años, que no entienden el fondo de la historia, por lo que simplemente quedan con la lucha y la violencia. Agregó que otros programas como Caballeros del Zodiaco presentan historias muy complejas, culturas milenarias y combinan cuestiones de temporalidad y místicas en el marco de mucha lucha y conflictos.
Adujo que cuando los niños no entienden los temas de fondo sólo reproducen las conductas violentas, por ejemplo en la escuela.
Campo aseguró que es muy negativo que los niños vean la tele sin control, sin límites de tiempo y sin criterios críticos, porque ciertos programas generan hábitos de tendencia que no son apropiados.
Explicó que estas tendencias pueden ser más agudas en el caso de niños que están solos mucho tiempo, que viven en departamentos, que no tienen otras actividades y que como único entretenimiento tienen la televisión.
Campos señaló que en Paraguay hay al menos un televisor por cada dos niños, pero que en muchas escuelas no hay siquiera un libro por cada dos escolares.
EDUCACIÓN. Dijo que la situación para la educación es muy compleja, ya que no compite con los contenidos y la influencia negativa de la educación.
Señaló que la escuela tiene espacios reducidos para trabajar con los niños la cuestión constructiva y poca capacitación de los docentes incluso para desarrollar los contenidos del área.
El 76% de las 1.247.957 viviendas censadas en el 2002 tienen uno o más televisores.
Un 11% de los hogares paraguayos tiene el servicio de televisión por cable.
El 43% de la población tiene menos de 17 años, 12% tiene de 5 a 9 años y 11% de 0 a 4.