El ministro de Justicia Rodrigo Nicora habló sobre el programa Servicio que reconstruye, una iniciativa en la que personas privadas de libertad (PPL) realizan acciones concretas de servicio comunitario, como llevar a cabo tareas de limpieza, restauración y mantenimiento de 35 instituciones educativas del Alto Paraná.
Para el proyecto, fueron seleccionadas 40 personas privadas de libertad y la propuesta consiste en disminuir un día de condena por cada dos días de trabajo.
Al respecto, el secretario de Estado señaló que “el inicio del programa fue muy exitoso, y tuvo muy buena recepción por parte de los pobladores, en este caso de la comunidad educativa. También al conversar con el Ministerio de Educación y Ciencias y proponer esta alternativa a través de la Gobernación, también se encontró solución a un problema de todos los años que es poner en forma las escuelas para el primer día de clases, ¿verdad? Porque se necesita una gran logística para la puesta a punto de las aulas para el inicio de clase”.
Sobre la selección de los PPL para el programa, Nicora explicó que “el proceso de selección se da con varios indicadores para poder llevar adelante la habilitación y el permiso para que las personas privadas de libertad puedan ejercer estas labores. Tienen que ver con indicadores de conducta, procesos ya en ejecución de la condena de más de la mitad de la condena, una evaluación del Juzgado, ya que tenemos que tener en cuenta que el juez es el que otorga finalmente el permiso de incursión en estas labores comunitarias”.
Destacó que “todos esos indicadores son los que finalmente permiten que, a través de la buena conducta, la predisposición, el tipo de hecho punible cometido, etcétera, finalmente se le otorguen estos permisos y se los introduzca dentro de estos programas para que puedan extramuro ejercer las labores comunitarias”.
El ministro contó que este proyecto es en Alto Paraná, pero ya se tuvo buena experiencia en Asunción y en Lambaré, donde personas privadas de libertad participaron del plantatón que se hizo en la Costanera, donde se plantaron más de 5.000 arbolitos en las dos Costanera.
Por último, resaltó: “Pretendemos extender el programa no solamente en la limpieza de las aulas, sino limpieza de arroyos, limpieza de plazas, minas ambientales, hermoseamiento de espacios públicos. Hay un montón de actividades que pueden hacer las personas privadas y libertarias del muro y las estamos proyectando este año para ir extendiendo a otros centros penitenciarios del interior”.