El jefe departamental explicó en Telefuturo que esta situación trae calma a los pobladores que viven desde hace varios días en la incertidumbre debido al riesgo constante de filtración del muro de contención de las ciudades de Pilar y Alberdi, principalmente.
En contrapartida, señaló que la situación se agrava en zonas como Villa Oliva y Villa Franca, donde los accesos ya se encuentran prácticamente intransitables, por lo que los pobladores se están quedando aislados.
Agregó que la asistencia para esos puntos se deberá realizar por agua, con lanchas disponibles para llegar hasta los damnificados.
Carlos Silva explicó que hasta ayer en Ñeembucú había 1.076 familias bajo agua, pero cerca de 5.000 familias están afectadas en su medio de vida, es decir, perdieron su producción. Esa cantidad es equivalente a unas 20.000 personas damnificadas.
La situación de Ñeembucú es más complicada que la de Asunción, donde se aguarda que en enero las lluvias mermen y el río descienda nuevamente, pero el caudal debe seguir su curso, bajando al sur, zona donde se encuentra dicho departamento.