En su escrito, habla de su historia partidaria y sus principios políticos arraigados en los líderes liberales que combatieron el autoritarismo, y detalla el proceso de división interna del PLRA que se inició en el 2008 entre efrainistas y llanistas, y el alineamiento de este último grupo con el cartismo con el intento de enmienda del 2017.
“Estas situaciones, agravadas con la derrota de Alegre en las presidenciales del 2018, aparejaron grandes consecuencias para el PLRA”, dice.
Citó la falta de unidad partidaria (división irreconciliable y de hecho del partido), en lo administrativo (grave deterioro en las finanzas, sobre todo desde la administración Alegre), y la pérdida de capital político que ha repercutido en materia de elecciones (la cantidad de espacios fueron en franco decrecimiento).
Recordó que esto generó la grave situación actual después de la última derrota del 30 de abril y las decisiones adoptadas por la Convención Partidaria de agosto de este año, confirmadas por el TSJE. con el apartamiento de Alegre de la presidencia y “el copamiento de sectores afines al cartismo”, dice la nota.
Dijo que, tal como en 1977 con los liberales stronistas, pasa ahora con los liberales cartistas, por lo que se ve obligado a dejar a la agrupación, pero no así a sus principios, y con respeto a los liberales no cartistas que siguen.