Si el senador cartista Hernán Rivas solicitara el retiro de sus aportes de la Caja Parlamentaria, al término de su segundo periodo legislativo, le correspondería más de G. 1.000 millones o podría esperar a cumplir 55 años para acceder a la jubilación ordinaria.
Después de desempeñarse como concejal departamental, el itapuense ingresó al Congreso Nacional primeramente como diputado en el periodo 2018-2023 y luego como senador para el ciclo 2023-2028 con una dieta inicial de G. 32.774.840 mensuales que saltó a G. 37.900.000 desde el 2025 cuando los legisladores se autoasignaron un aumento. Con su cargo accedió al Fondo de Jubilaciones y Pensiones para Miembros del Poder Legislativo, donde destina el 22% de sus ingresos, es decir, alrededor de G. 9 millones, según dicta la Ley N° 6112/2018 y sus modificaciones.
Como sus colegas cartistas lo salvaron de la expulsión por el caso de título falso, Rivas no solo continúa siendo afiliado a la jubilación vip, sino que sus beneficios van creciendo con el paso del tiempo a la par que va en aumento la indignación por el sobreseimiento de su causa.
beneficios. Si al culminar el periodo actual, el senador ya no se presenta para una reelección o intenta un tercer ciclo, pero pierde en las generales del 2028, puede optar por retirar sus aportes de la Caja vip.
En ese caso, la normativa vigente le permite solicitar el 95% de sus aportes, que representan unos G. 1.089.728.000 por los 10 años de afiliación.
Esta sería la primera opción, ya que no puede acogerse a ningún tipo de jubilación hasta cumplir los 55 años y el legislador cumplirá apenas 41 años en octubre de este año.
Otra alternativa, y siempre que deje el Congreso, es la afiliación voluntaria, es decir, que siga aportando los G. 9 millones hasta cumplir la edad mínima para jubilarse. Si elige este camino, aguardaría otros 15 años.
En el caso de retirar sus aportes, sería el senador con el mayor monto desembolsado de la Caja Parlamentaria, ya que hasta el 2024 el monto máximo retirado alcanza poco más de G. 712 millones como el caso del ex diputado Tomás Rivas, quien coincidentemente también fue blanqueado por la Justicia.
promesa. Los legisladores cartistas insistían en que la Caja vip era prácticamente privada, pero no lograron defender por qué recibió entonces G. 10.000 millones en los últimos tres años, aunque los directivos afirman que está garantizada su sostenibilidad por una década más. Además, los funcionarios del Fondo cobran sus salarios del Estado.
Ante la indignación ciudadana, se comprometieron a modificar la Caja Parlamentaria en paralelo a la reforma de la Caja Fiscal; sin embargo, la Cámara de Diputados incorporó pocos cambios y hasta los senadores cartistas consideran que así como fue aprobado, el documento aún admite el aporte estatal. Tras postergaciones, el texto podría estudiarse esta semana en la Cámara Alta.
- 95% de sus aportes pueden retirar actualmente diputados y senadores de la jubilación parlamentaria.