En el noreste del Departamento de Itapúa, en la ciudad de Tomás Romero Pereira, la figura de Hernán Rivas (padre) se ha consolidado como uno de los liderazgos locales más controvertidos del oficialismo colorado.
Intendente en ejercicio y alineado al movimiento Honor Colorado, Rivas busca renovar su mandato en las próximas internas municipales, en medio de un escenario marcado por denuncias, disputas institucionales y respaldo político clave.
Rivas forma parte del engranaje territorial del cartismo, y su cercanía con figuras de peso dentro del oficialismo le ha permitido mantenerse competitivo electoralmente, incluso cuando su administración ha sido objeto de cuestionamientos.
Este respaldo no es menor en al menos dos ocasiones, pedidos de intervención a la Municipalidad fueron frenados en la Cámara de Diputados, lo que evidenció un blindaje político significativo.
BAJO SOSPECHA
La administración de Rivas ha estado marcada por reiteradas denuncias impulsadas principalmente por concejales municipales. Entre los principales señalamientos figuran supuestos hechos de lesión de confianza, apropiación indebida, estafa y asociación criminal.
Las acusaciones giran en torno a presuntas irregularidades en la ejecución presupuestaria, obras que habrían sido simuladas y el uso de recursos municipales en condiciones poco claras.
Uno de los casos más relevantes habla de un posible daño patrimonial superior a G. 2.000 millones, vinculado a discrepancias entre informes oficiales y la ejecución real de obras públicas.
A pesar de la gravedad de las denuncias, las investigaciones fiscales no han tenido avances concluyentes hasta el momento, lo que ha generado críticas sobre una posible inacción del sistema judicial.
CONFLICTO CON LA JUNTA
El enfrentamiento entre el Ejecutivo municipal y la Junta Municipal ha escalado más allá del plano político.
Concejales que denunciaron presuntas irregularidades fueron querellados por el propio intendente por difamación y calumnia, en una causa que ya fue elevada a juicio oral.
Este hecho ha sido interpretado por sectores críticos como un intento de disciplinamiento político y judicialización del control institucional, mientras que desde el entorno del intendente se sostiene que se trata de una defensa ante acusaciones que afectan su honor.
Hasta el momento, la Junta Municipal presentó dos pedidos de intervención y un rosario de denuncias desde el 2022.
Durante tres periodos consecutivos los ediles rechazaron el balance del jefe comunal, por contar con serias irregularidades.
EL ENTORNO POLÍTICO
La figura de Rivas también está atravesada por su vínculo familiar con el senador Hernán David Rivas, quien ha estado envuelto en polémicas propias, pero sigue sin problemas ocupando un curul.
Esta relación ha contribuido a amplificar la visibilidad del intendente dentro del escenario político nacional.
Ambos forman parte del mismo núcleo político alineado al cartismo, lo que refuerza la idea de una estructura de poder que combina influencia local y respaldo nacional.
REELECCIÓN
Pese al cúmulo de cuestionamientos, Hernán Rivas avanza en su intención de ser reelecto. Su candidatura se apoya en tres pilares, el aparato partidario de Honor Colorado, el control territorial en el Municipio, la falta de definiciones judiciales en su contra.
DDJJ
De acuerdo con su DIGC, Rivas planea gastar la suma de G. 150 millones producto de su salario en la función pública. Desde el TSJE aclararon que si algún candidato no ha presentado su DIGC, no representará la aplicación de ninguna sanción.
Rivas tiene un patrimonio de G. 1.290 millones, según sus últimas declaraciones.