A diario se puede constatar la perniciosa práctica de robo de los nuevos carteles de señalización colocados dentro del plan de mejoramiento de rutas en todo el país. En efecto, como ejemplo, últimamente en la ruta 1, en el tramo San Lorenzo - Itá casi todos los carteles nuevos colocados fueron arrancados de sus postes, privando al usuario de información clave como la proximidad de peligrosas curvas, puentes estrechos, empalmes, centros educativos, etc.
Con esto aumenta la posibilidad de que los accidentes carreteros se incrementen, colaborando con la estadística que indica que una de las mayores causas de muertes en el país es precisamente originada por accidentes automovilísticos.
El gobierno debe hacer algo para contrarrestar dicha práctica, buscando a los culpables de dichas sustracciones y aplicando un ejemplar castigo a quienes lo realizan; ó el MOPC definitivamente debe adoptar un sistema de señalización que impida el robo de los mismos.
Recordemos, además, que el costo de los carteles es altísimo, pues todos los materiales generalmente son importados y los mismos apenas suelen durar en los sitios colocados una semana como máximo.
ENVIADO POR: Carmelo Vidal Recalde Acuña