Molesto por las críticas que recibió, el ministro del Interior, Enrique Riera, intentó provocar al senador del Partido Democrático Progresista (PDP) Rafael Filizzola y le recordó que fue procesado por un caso de compra irregular de helicópteros, del que fue sobreseído totalmente este año.
Filizzola también fue ministro del Interior durante el gobierno de Fernando Lugo, cuando hizo la adquisición. El senador denunció que el caso fue abierto con argumentos falsos y por razones políticas, porque se postuló como candidato a vicepresidente.
Riera sacó el tema durante la sesión de la Cámara de Senadores, ayer, a donde fue convocado con el comandante Carlos Benítez y toda la cúpula de la Policía Nacional, para responder sobre las denuncias sobre la brutal represión durante la manifestación del pasado domingo de la Generación Z, que terminó con detenciones sin causal de unos 30 jóvenes.
Filizzola fue uno de los que hizo mayores cuestionamientos. Reclamó a Riera que la Policía no haya podido controlar, con 3.000 agentes, a apenas 300 manifestantes y que hayan convertido a jóvenes en sospechosos.
Calificó de pésimo el trabajo de inteligencia y que se haya puesto al frente de la manifestación al comisario Gustavo Errecarte, pese a sus graves antecedentes, como extorsión y asociación criminal; de hecho, el agente fue denunciado por robar el celular de uno de los jóvenes. Filizzola además expuso que había una conexión política con la Policía.
Riera reaccionó contra el legislador y le recordó que cuando fue ministro reprimió una manifestación campesina.
Filizzola lo acusó por tanto de defender a narcotraficantes y perseguir jóvenes, y cuando el ministro le dijo que su trayectoria está limpia, el senador le gritó que 400 personas murieron durante el incendio del Ycuá Bolaños cuando era intendente. “¡400 personas tenés en tu conciencia”, exclamó.
El opositor le reclamó a los encargados de inteligencia policial que hayan tenido información de que algunas personas ligadas a la movilización amenazaron con quemar casas de parlamentarios y que no hayan notificado a los afectados y tampoco las personas responsables hayan sido detenidas.
También, el hecho de que se haya ingresado a conversaciones privadas sin orden judicial, además de las detenciones arbitrarias.