Llegó a Bella Vista en 1970 con su marido Nabor Velaztiquí (hoy ya fallecido). A doña Celia Saturnina Olivera viuda de Velaztiquí, de 84 años, le motivó su intención de ayudar a los demás y siempre tuvo como misión; ayudar a quien estaba mal de salud y no dejar a nadie tirado.
Bautizada cariñosamente como la Mamá Guasu de la Salud en Bella Vista, esta mujer dio tanto por la salud de un distrito que le acogió hace 55 años, cuando fue como una pionera en prestar servicios a una comunidad que entonces no tenía a ningún médico profesional ni un puesto de salud.
Doña Celia se desenvolvió como enfermera, obstetra y prestadora de servicios clínicos en esa zona. Ayudó a crear el local sanitario con el dinero que ganaba y con aporte de otros pobladores.
“Con esa misma fuerza impulsé la creación del Centro de Salud y durante estos 55 años serví y seguiré sirviendo con las mismas ganas y el mismo espíritu hasta que Dios diga basta”, manifestó.
Siempre tuvo como misión “ayudar a quien estaba mal de salud y no dejar a nadie tirado”, cerró.