En el Día de la Madre, que cada año se celebra el 15 de mayo, el populoso Mercado N° 4 de Asunción siempre se convierte en la víspera y en la jornada en un escenario de emociones intensas, donde vendedoras y visitantes recordaron a sus madres con lágrimas en los ojos y resaltaron la lucha diaria de las madres paraguayas que muchas veces, hacen el labor de padre para poder sacar adelante a sus hijos y llevar el sustento diario.
En la ocasión, las personas relataron a ÚH historias conmovedoras sobre sus madres, algunas ya fallecidas, otras que a pesar de su avanzada edad siguen luchando por su familia.
Raíces de gratitud: Los remedios herbales que honran el legado de su madre
Doña Simeona Acosta trabaja vendiendo remedios yuyos hace 55 años en el populoso comercio. Simeona relató que desde muy pequeña iba a trabajar con su madre y que fue ejemplo de lucha de una madre soltera trabajadora, quien sacó adelante a sus ocho hijos.
“Trabajo en el Mercado hace 55 años, yo empecé a trabajar acá con mi mamá que se llamaba Dominga Acosta y ella falleció hace 15 años. Todos los días nos íbamos muy temprano en el bus de la Línea 27 vendiendo ajenjo, cedrón paraguay y veníamos a vender en la calle. Mi mamá era una señora muy guapa con ocho hijos, muy amorosa y ella me enseñó muchas cosas de los remedios yuyos y estoy aquí todavía hasta que Dios diga basta. Mi mamá era madre soltera también, pero con su trabajo ella sacó adelante a todos sus hijos, ella me dio el ejemplo y hoy día sigo en pie gracias a ella”, comentó.
Resaltó que gracias al esfuerzo que hacía su madre, ella pudo culminar sus estudios, como también sus hermanos.
“Ella sola tuvo que criar de mí y mis hermanos para salir adelante, pero a pesar de eso pudimos estudiar y yo terminé mis estudios hasta el tercer curso de aquella época. Ella se dedicaba también a lavar ropas a mano de los vecinos en nuestra casa y se esforzaba todos los días por nosotros desde muy temprano. Las cosas buenas que aprendí le debo a ella, su humildad, trabajar honradamente y hacer el bien por los demás”, destacó.
En otro punto brindó un mensaje a las mujeres paraguayas que muchas ocasiones se pierden en el consumo de drogas.
“Hay muchas mujeres que se meten en da droga y les digo que no sigan ese camino porque le dejan a un lado a su hijo y eso no se hace, porque la criatura no tiene la culpa, hay que salir adelante y un hijo debe ser tu fortaleza”, expresó.
Simeona también es madre y sostuvo que gracias a su puesto de remedios yuyos pudo sacar adelante a sus hijos que hoy en día son profesionales.
“Todos mis hijos son profesionales gracias a mi trabajo, los remedios yuyos me hicieron salir adelante, solo le pido a una de mi hija que está lejos de mí que me hable un poco por favor”, fueron las palabras emotivas de una madre que extraña a su hija.
“La herencia de las manos: Eugenia Barrios y el trabajo como refugio del alma”
En un rincón del mercado, Eugenia Barrios se sentó a llorar recordando a su madre fallecida cuando dio a luz a su hermano menor.
“Yo no tengo más mamá, ella se llamaba Dominga Flecha y hace 43 años que falleció cuando dio a luz de mi último hermano, somos 7. Ella tuvo hemorragia en el parto y murió a los 37 años. Era muy trabajadora, ella nos enseñó a trabajar desde chiquitita. Nosotros somos de Valenzuela y también mi papá murió tan solo 7 días después de que falleció mi mamá y nos quedamos todos huérfanos. Así nos fuimos yendo con nuestra tía y cada uno se fue separando. Más adelante vine a la ciudad de Fernando de la Mora, ahí tengo mi casa, mi familia. Tengo un hijo y es una responsabilidad muy grande porque mi hijo es todo para mí, él actualmente tiene 37 años. El mensaje que le doy a las madres es que le cuide mucho a sus hijos, que le ayuden a su mamá y que disfruten con ella mientras viva porque después ellos mueren y nos quedamos solos y siempre le extrañamos, Mi hijo es todo para mí”, destacó.
60 años de sacrificio imparable de su madre
Gilda Riveros destacó el legado de sus padres, quienes han mantenido su negocio vigente por seis décadas gracias a un esfuerzo incansable. Con motivo del Día de la Madre, Gilda rinde un emotivo homenaje a su progenitora, a quien describe como una figura insuperable y luchadora. Asimismo admiró la fortaleza de la mujer paraguaya como el pilar fundamental del hogar y la crianza.
“Este negocio es de mi papá y mamá y tiene 60 años vigente. Ahora también soy madre y tengo un hijo de 22 años y puedo decir que ser mamá me cambió completamente la vida porque es como mi segundo yo. Mi mamá ya tiene 80 año y es una mujer súperluchadora. Comenzó de abajo. Todo lo que hay acá es mediante mi papá y mi mamá. Para mí solo es lo principal en este mundo. Te quiero mucho, mamá y gracias por todo lo que nos diste. Somos cinco hermanos y nos dio muchísimo. Es para mí es algo insuperable mi mamá. Yo pienso que ella es más mamá que yo. Primero porque vivimos diferentes décadas, pienso que las madres antes son más luchadoras por sus hijos, ahora somos más light”, resaltó.
Finalmente brindó un mensaje a las madres paraguayas que a diario deben luchar para criar a sus hijos y en muchas ocasiones completamente solas.
“Les digo a las madres a que sigamos luchando, principalmente yo estaba mirando que las mujeres paraguayas somos más luchadoras que los hombres. Disculpe los hombres, pero yo veo más eso, que las mujeres somos los que más llevamos la casa adelante además que hay muchas madre solteras hoy en día. Yo soy sola con mi hijo, pero me fue súper bien y tengo conmigo a una madre que hasta ahora me apoyó”.
El llamado de una madre por recuperar la educación tradicional y no con pantallas
Carmen Alegre, oriunda de Itauguá, quien reside actualmente en la ciudad d Alberdi reflexionó sobre el sacrificio de su madre para criar a seis hijos y cómo ese ejemplo la inspiró a convertirse en una comerciante. Para Carmen, la esencia de la maternidad radica en educar con valores tradicionales para asegurar un futuro mejor para los niños.
“Mi mamá cuando nosotros éramos chicos luchó por nosotras para sacarnos adelante, porque es una madre muy luchadora Gracias a Dios está con mi papá, pero ella era la que más trabajaba, la que dio el ejemplo y estoy casi igual a ella, porque a ella le gustaba venir en el mercado, comprar las cosas y yo sigo sus pasos de ser una vendedora. Yo llevo ropa para vender. Ella antes en realidad vendía remedios, pero yo ahora vendo ropa en mi negocio. Tengo dos hijos y quiero decir a todas las madres que deben educar bien a sus hijos y sacarle más de las redes porque eso es lo que le está fundiendo a todas las criaturas de hoy en día, porque muchas malas aprenden con eso. Dejar de lado el celular y darle más atención a los hijos, que eso es lo que más necesitan ellos hoy en día. Ahora la madre para tranquilizar a su hijo le dan teléfonos y eso no es ser madre, hay que educar como antes a nosotros nos educábamos, ser mamá implica todo”, finalizó.
“La que siempre va a estar”
Carlos Achar destaca la lealtad incondicional de su madre y reconoce el esfuerzo constante de su ex pareja en la crianza de sus hijos. Resaltó que la figura materna es un apoyo irreemplazable que siempre está presente en los momentos de mayor necesidad. Finalmente, hizo un llamado a valorar a las madres en vida, advirtiendo sobre el vacío emocional que deja su ausencia.
“Soy de Villa Elisa y vine de pasada la mercado con mi hija de 5 años y también tengo un hijo. Mi mamá ahora tiene 49 años y ella realmente es única en todos los sentidos. Siempre estuvo ahí en las buenas y en las malas. Yo estoy separado de la mamá de mi hijos y puedo decir que es una excelente madre. Le digo la gente que valore más su mamá en vida, porque después como se dice ya es tarde y ya no hay más a quién socorrer”, concluyó.