Cuando aún no ha transcurrido un mes desde que asumió la presidencia del Instituto de Previsión Social (IPS), el nuevo titular ya ha hecho públicas innumerables denuncias sobre diversas irregularidades. Es necesario señalar que el asombro o la indignación ya no bastan: cada irregularidad debe convertirse en una denuncia formal ante la Justicia.
La nueva administración debería entender el hecho de que el IPS es una institución autónoma y autárquica, que pertenece a los trabajadores y a las trabajadoras del país, quienes lo sostienen con sus aportes y los de los empleadores. Y que su estado actual se debe no solamente a décadas de malas gestiones y a la corruptela sin medida, sino fundamentalmente a la impunidad que ha habido respecto a las mismas.
Recalcar esto tiene una gran importancia en este momento, en que todavía no se ha cumplido el primer mes de la asunción del nuevo titular del Instituto de Previsión Social, el doctor Isaías Fretes. El cambio ha sido bien recibido, pero la ansiedad respecto a los cambios es enorme.
Hasta el momento el nuevo administrador del IPS ha denunciado públicamente decenas de hechos irregulares, que por cierto confirman las sospechas de corruptela y falta de transparencia. Una de estas situaciones fue el anuncio hecho por el presidente del Instituto de Previsión Social, Isaías Fretes, sobre una investigación interna tras detectarse una compra irregular de bolsas para ostomía pediátrica en cantidades muy superiores a la necesidad real del sistema.
Otro hecho surgió durante una sesión del Consejo de Administración del Instituto, donde se reveló que se había pagado una millonaria suma por un sistema de detección y prevención de incendios, recientemente adquirido, que falló durante un siniestro ocurrido en el Hospital Central el 18 de febrero de este año, pues las alertas no se activaron. A la gravedad de esta falla técnica se suma otra: el Hospital Central del IPS no cuenta con ninguna póliza de seguro que cubra siniestros de esta naturaleza. Lo extraordinario es que estos hechos fueron discutidos en una reunión de consejeros que se mostraron sorprendidos. Esto motiva la pregunta: ¿qué función cumplen los consejeros?
Recientemente el doctor Isaías Fretes había realizado una declaración encarando uno de los temas más sensibles para los asegurados: los medicamentos. Respecto al tema anunció la eliminación de 817 productos del listado oficial de 4.000 insumos médicos y medicamentos. La decisión forma parte de un plan para reducir el déficit financiero y al mismo tiempo cortar focos de corrupción en la institución. Según las autoridades, muchos de los insumos terminaban vencidos y sin uso en los depósitos.
Un frente de considerable importancia es el de las propiedades del instituto y sobre las mismas, Fretes anunció una auditoría en busca de transparencia y para identificar el número real de bienes, quiénes los alquilan y a qué precio. “Hay más de 400.000 hectáreas del IPS en el Chaco: ¿quién las está alquilando, cuánto se está pagando? De esto, los dueños deben enterarse. ¿Y quiénes son los dueños? Los asegurados y los empresarios. Eso siempre fue un secreto”, dijo Fretes, y también mencionó la propiedad del Paraná Country Club, el exclusivo barrio ubicado en la ciudad de Hernandarias, en Alto Paraná. También se hizo público que, de un total de 100 recomendaciones, la anterior administración apenas ha cumplido con las recomendaciones de la Contraloría General, lo que equivale a un nivel muy bajo de control interno.
Ciertamente se pueden describir estas semanas de la nueva administración de la previsional como que Isaías Fretes ha abierto la caja de Pandora. Las numerosas falencias se han ido normalizando, y una de las razones es precisamente por la vergonzosa impunidad. Es inaceptable que los responsables de la pésima atención, las largas esperas para consultas con especialistas, la imposibilidad de pedir un turno a través del servicio de llamadas, la falta de medicamentos esenciales e insumos básicos o las eternas esperas para cirugías o para recibir prótesis, queden impunes.
La mala gestión del IPS va de la mano con la impunidad de las administraciones que se han sucedido desde su creación, hace 80 años, que en su mayoría han sido afines al Partido Colorado. Hoy ya no basta con la indignación, cada irregularidad debe ser objeto de una denuncia formal ante la Justicia.