Lo que comenzó con un video casero terminó convirtiéndose en una historia que cruzó fronteras. Lolo, un niño argentino de apenas 4 años, se volvió viral por su entusiasmo al alentar a la Selección Paraguaya, especialmente por su admiración hacia el arquero Orlando Gill. Su papá, Jonathan Álvarez, periodista y usuario de redes sociales, contó que jamás imaginó que aquella grabación tendría semejante repercusión.
“Les juro que no tuve intención de que esto llegara a más porque no se me pasó por la cabeza”, explicó Jonathan. El video había sido grabado simplemente para compartirlo con sus seguidores de San Lorenzo, club del que también son hinchas, luego de que Lolo se sentara frente al televisor a mirar los penales y comenzara a alentar a Orlando Gill. “Yo le iba contando y, como vi que en los penales se sentó a mirarlo enfrente de la tele y empezó: ‘Lo ataja, lo tira acá, vamos Orlando, vamos Orlando’, yo lo filmé para que lo vea la gente de San Lorenzo que me seguía”.
Un cariño que sorprendió a la familia
La reacción fue mucho más grande de lo esperado. El video llegó a Paraguay, fue compartido por la esposa de Orlando Gill y posteriormente también por Larissa Riquelme, quien tuvo un papel especial en esta historia al enviarle a Lolo una camiseta de la Selección Paraguaya. “Fue increíble, nos sorprendió a todos”, recordó Jonathan.
Desde entonces, Lolo comenzó a descubrir Paraguay a través del fútbol. “Él tiene 4 años, en el colegio todavía no aprende muchas cosas de esas y con el Mundial aprendió y conoció Paraguay. Y que Orlando es de Paraguay. ‘Quiero saber dónde queda Paraguay, quiero conocer Paraguay, quería su camiseta’”, relató su papá.
La invitación para conocer el país surgió precisamente de ese cariño que comenzó a crecer en las redes. “Fue una tía más de Lolo que se enamoró, que lo conoció en las redes sociales como tantas tías que tiene que lo quieren”, contó Jonathan sobre Rosa Roxana Fustagno, quien se puso en contacto con la familia para hacer posible el viaje.
El recibimiento terminó siendo otra sorpresa. “Nos llegó que la gente armó un grupo de casi 250 personas para ir a recibirlo”, contó Jonathan, aunque el vuelo se demoró y finalmente no pudieron encontrarse todos en el aeropuerto. Para la familia, sin embargo, el gesto fue suficiente para dimensionar el cariño que el pequeño había despertado en el país.
“Estando en Argentina por ahí no tomábamos conciencia de todo lo que pasaba acá porque sí veíamos lo que pasaba en redes, pero nos decían que acá por ahí salía en el diario o en algún video en la tele. Al no estar nosotros cerca y no poder ver todo eso, por ahí uno no es consciente”, señaló.
Y agregó: “Es muy lindo que un hijo reciba ese cariño y de un país que no es el de él, que lo haya aceptado y querido. La verdad que nos deja sin palabras”.
Entre estadios, jugadores y la “tía Larissa”
Uno de los momentos que más disfrutó Lolo fue su visita al estadio de Cerro Porteño. El pequeño pudo ingresar al campo de juego, jugar y compartir con quienes fueron a recibirlo. “La verdad que la gente para aplaudirlos, porque el recibimiento que le hizo la gente de Cerro Porteño fue increíble. Lo mimaron, le dieron de todo, lo dejaron entrar al campo de juego, jugaron con él”, relató Jonathan.
También tuvo la posibilidad de conocer a jugadores de Olimpia. Entre ellos estuvo Tim Payne, a quien Lolo ya reconocía desde el Mundial y con quien tenía especial interés en fotografiarse. “Él sí lo conocía con el Mundial, quería la foto con él. Así que bueno, fue un poquito más rápido, pero pudo sacarse la foto y se fue contento también. Fue un día totalmente futbolero”.
Otro encuentro muy esperado fue con Larissa Riquelme. Para Lolo, ella ya había dejado de ser una figura de las redes para convertirse en “la tía Larissa”, como la llama cariñosamente. “Fue quien le mandó la camiseta de Paraguay. Y él desde ese momento le quedó la tía Larissa, la tía Larissa y hoy se pudo encontrar con la tía Larissa”, contó Jonathan.
El encuentro incluyó juegos y una salida al shopping, cerrando una jornada especial para el pequeño. “También vivió un momento lindo para cerrar este día”, destacó su papá.
Aunque Lolo es muy pequeño, su familia asegura que entiende perfectamente el cariño que recibe. “Nosotros le contamos que hoy hay mucha gente que lo quiere conocer, que por ahí tenga un poco de paciencia porque es muy chiquito, que la gente quiere saludar, lo quiere ver, lo quiere abrazar, quiere una foto”.
Jonathan cuenta que muchas veces quienes lo conocen quedan sorprendidos por su edad. “Cuando Lorenzo entra en confianza y de la manera que habla, las cosas que dice o hace, es un nene que parece que tuviese 8 años”.
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“Estoy muy contento”
En medio de tantos encuentros, Lolo vive esta experiencia con la naturalidad propia de un niño. Para él, quienes se acercan a saludarlo ya son parte de una gran familia. “Son como sus nuevas tías en Paraguay y él lo toma así. No es que lo toma de otra manera, como un desconocido, para él son como tías ya”, explicó Jonathan.
Y el propio Lolo lo resume con la sencillez de sus 4 años: “Estoy muy contento. Conocí a la tía Larissa, fui a ver el estadio del Cerro y me gustó. Y conocí a Tim Payne. Los quiero mucho”.
Este domingo, Lolo y su familia también fueron al partido de Olimpia antes de emprender el regreso a Argentina. Así cerraron una visita marcada por el fútbol, pero también por los abrazos, las fotografías y el cariño de una comunidad que hizo suyo al pequeño hincha argentino.
Para Jonathan, la experiencia deja una enseñanza que va más allá de un video viral. “Queríamos agradecerle, así sean 5, 10 o 200, a esas personas que le dieron tanto cariño a Lorenzo y que quieren darle un abrazo”, había señalado sobre la posibilidad de encontrarse con quienes lo siguen.
Ahora Lolo vuelve a Argentina con una camiseta de la Albirroja, nuevos amigos y una colección de recuerdos de un país que, sin ser el suyo, aprendió a quererlo como uno más. “Los quiero mucho”, dijo el pequeño. Y con esas pocas palabras resumió lo que fueron estos días.