Desde ayer y hasta el miércoles 29 de noviembre, la ciudad italiana acoge una cumbre que reunirá a 194 delegaciones nacionales formadas por expertos y autoridades que debatirán asuntos tan dispares como la amenaza de los conflictos armados, los procesos de urbanización o el tráfico ilegal de bienes culturales.
La cumbre, organizada en colaboración con el Ministerio de Cultura italiano, concluirá con una “llamada a la acción”, un documento en que resumirá una lista de recomendaciones y buenas prácticas a los estados miembros de la Unesco para la tutela del patrimonio.
“La ciudad, admirable síntesis de las numerosas civilizaciones que han florecido en el Mediterráneo, será un escenario de excelencia para una iniciativa en la que las máximas autoridades culturales internacionales debatirán sobre temas de máxima actualidad”, indicó el ministro de Cultura, Gennaro Sangiuliano, en un comunicado.
Asimismo, en la reunión habrá un capítulo específico dedicado “a la tutela y mayor reconocimiento del patrimonio de los estados extra-europeos, sobre todo de África”.
La cita, recuerdan los organizadores, coincide con el 50 aniversario de la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural (ratificada en 1972) y el vigésimo aniversario de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (2003). EFE