La actriz Alicia Guerra participa en una producción histórica dirigida por Santiago Mitre, director y guionista argentino, desde marzo de este año, tras quedar elegida en el casting.
Guerra estuvo en Paraguay unos días y habló con ÚH acerca de su participación en el thriller político argentino inspirado en hechos reales durante la última dictadura en el vecino país.
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La actriz uruguaya de origen y paraguaya por adopción, Alicia Guerra, atraviesa lo que ella considera uno de los desafíos más significativos de su carrera: Formar parte de una producción de Netflix filmada en Argentina y dirigida por Santiago Mitre, realizador de la premiada Argentina, 1985.
Aunque gran parte del proyecto permanece confidencial, Guerra adelantó a Última Hora detalles sobre la experiencia de interpretar a una mujer paraguaya vinculada a esta historia.
“Me quedo hasta el 5 de junio. Estoy filmando desde marzo. Voy y vengo, a veces estoy una o dos semanas filmando, me vengo unos días, vuelvo a irme”, relató la actriz sobre el intenso ritmo de rodaje entre Paraguay y Argentina.
La producción se desarrolla en el contexto de la dictadura argentina de 1976. “Es una película histórica ubicada dentro de la última dictadura argentina y los hechos se desarrollan en el año 77. Es muy fuerte, muy buena, todo basado en documentos y hechos históricos”, explicó.
Hasta ahora, Netflix solo confirmó oficialmente la participación de Verónica Llinás y Peter Lanzani como protagonistas en una publicación del Instagram, Che Netflix.
Sin embargo, la actriz comentó acerca del profundo vínculo personal que encontró con la figura histórica que interpreta: “Una madre paraguaya, uruguaya de nacimiento, paraguaya por familia y también por nacionalización, que luego fue exiliada a Argentina. Tenía la mezcla de los tres países, como tengo yo también como actriz y como persona”.
Lejos de hablar de ella como un “personaje”, ya que realmente existió y tuvo gran trascendencia, Guerra insiste en el peso humano e histórico de la figura que representa. “Estoy muy honrada y muy orgullosa de interpretarla. Es un honor muy fuerte hacerla”.
Sobre el equipo creativo, Guerra destacó que el guion “está hermosamente escrito por el propio Mitre y Mariano Llinás. Al igual que Argentina, 1985, la escribieron juntos”.
Consideró que la película tendrá un fuerte impacto regional, “va a marcar un hito esta producción. Es muy fuerte, muy bien hecha, gran guion”.
También remarcó el nivel artístico y humano del elenco y del equipo técnico. “Participan grandes actores y actrices de teatro y cine. Tal vez algunos no son tan mediáticos, de la tele o de series, pero sí son rigurosamente excelentes todos. Y me han recibido con un respeto y un cariño increíbles”.
Más allá del trabajo actoral, Guerra percibe un compromiso colectivo con la memoria histórica. “Todos los que participan están muy comprometidos en lo que están haciendo. No es solamente por profesionalismo, va mucho más allá de eso. Todos tienen la convicción de que se está dando un testimonio muy fuerte y necesario, de algo histórico”.
Guerra siente que la historia que cuenta la película trasciende fronteras, “es bueno que se sepa, sobre todo para generaciones más recientes y no solamente para Argentina, para toda Latinoamérica. Es una lección muy grande”.
También adelantó que debió realizar una transformación física para asumir el papel. “Ya hice un cambio de look para mi personaje. Para despojarme también de Olga Herrera, el personaje de la serie Solo por unos días que estaba haciendo. Son dos energías completamente diferentes”.
Destacó la magnitud de la reconstrucción de época que acompaña la producción. “El respaldo, la reconstrucción de época, el arte, el vestuario, maquillaje, todo es impresionante”.
Mientras la información oficial llega, Alicia Guerra celebra que una historia atravesada por la memoria latinoamericana incluya también la vida de “una mujer paraguaya extraordinaria”. “Creo que va a ser un orgullo también para nosotros acá”, concluyó.