La agresión policial fue grabada por una testigo que pasaba y gracias a eso se pudo tener imágenes del agente golpeando en reiteradas ocasiones con su cachiporra al joven, que visiblemente no oponía resistencia al procedimiento; incluso, pedía auxilio a gritos, tirado en el piso y alegando que ya no podía respirar.
“Nadie cuestiona la verdad de que hicieron mal al pelearse (los dos grupos de jóvenes); el procedimiento nomás lo que molesta, porque los golpes (del policía al joven) fueron en la cabeza, en la nuca, le podía haber matado, un mal golpe y le podía haber dejado mal al muchacho, muy mal le podía haber dejado”, cuestionó la testigo, en contacto con NPY.
La mujer explicó que la joven víctima estaba por cenar en una lomitería, frente al local nocturno, cuando se mezcló en una discusión con otro grupo. Un agente policial que se encontraba cerca intervino, pero, según la testigo, directamente redujo a los golpes a uno de los jóvenes, sin que este se haya resistido.
“El policía no tenía por qué haberse ensañado así con él, podía haberle esposado y ya está, pero en cambio (el policía) en todo momento cada vez más fue más agresivo”, reclamó la mujer.
Además, dijo que el joven corrió de sus agresores, que eran varios, y al ver al policía se quedó con las manos levantadas para entregarse, pero, el uniformado le sometió a una golpiza, como se ve en las filmaciones, que ya fueron entregadas a los investigadores de la Policía y Fiscalía.
REITERADO. Este abuso de atribuciones de un efectivo policial no es un hecho aislado, sino que se suma a otros tantos. El más reciente es el procedimiento en que un conductor de Bolt y una mujer quedaron detenidos por supuesto exhibicionismo, ya que se encontraban en pleno acto sexual en el móvil polarizado, estacionado en un lugar oscuro, en la ciudad de Ypané, cuando fueron interrumpidos por un agente policial.
Al final, los llevó detenidos por presunta resistencia, agresión y tentativa de soborno a la Policía. La pareja fue puesta en libertad, pero el escándalo por la extralimitación en sus funciones ya estaba instalado.
Ahora, no solo están los que golpean; también los que disparan, los gatillos fáciles, que han dejado más de un muerto y víctimas en sillas de ruedas. El 1 de mayo, el suboficial ayudante Éver Daniel Ayala Lesme (24), disparó contra cuatro hombres y mató a uno, en un altercado en Itapuamí, Luque.