15 jul 2026

La Primavera Democrática

Hace 90 años, en junio de 1946 se inició la denominada Primavera Democrática, proceso político que fue un intento de democratizar al país mediante la conformación de un Gobierno de coalición que debía convocar a elecciones libres y democráticas para elegir Convencionales Constituyentes.

El proceso comenzó el 9 de junio de 1946 con el golpe de los oficiales institucionalistas que derrocaron al influyente comandante de la División de Caballería, teniente coronel Victoriano Benítez Vera, quien pertenecía al Frente de Guerra. El frente era un grupo de jefes y oficiales del Ejército simpatizantes con los regímenes nazi y fascistas que para entonces habían sido derrotados en la Segunda Guerra Mundial.

Este movimiento institucionalista militar no tuvo el poder suficiente para remover al general Higinio Morínigo de la primera magistratura, así que el proceso fue encabezado por el propio dictador, quien tuvo que levantar los decretos de tregua política que el mismo había dictado años antes. Durante las semanas siguientes los principales dirigentes de los partidos políticos regresaron desde el exilio.

La Primavera Democrática fue un tiempo en el que la ciudadanía tuvo espacios para expresar sus inquietudes y apoyar a sus líderes políticos en un ambiente de libertad. El Gobierno de coalición fue conformado por tres ministros colorados, tres ministros de la Concentración Revolucionaria Febrerista y tres ministros militares institucionalistas. Se levantó la sanción al Partido Liberal impuesta por el Gobierno y el Partido Comunista también activó públicamente por primera vez en la historia.

Las actividades ciudadanas durante la Primavera Democrática demuestran que la sociedad paraguaya o al menos gran parte de ella anhelaba con vehemencia la democratización del país, uniéndose a la tendencia mundial que celebraba la derrota de los regímenes autoritarios de Alemania e Italia y sus aliados.

Este ambiente de tolerancia estaba sostenido en un frágil acuerdo que meses después concluiría abruptamente y sumiría al país nuevamente en ciclo de violencia política que se acrecentaría con el establecimiento de una nueva dictadura.

La Primavera Democrática fue un proceso fallido que fue una muestra de la convicción política democratizadora de varios sectores del país pese a los que sostenían que el pueblo paraguayo no estaba en condiciones de vivir en un régimen de libertades.

En tiempos en los cuales nuevamente se levantan voces en el mundo y en nuestro país que defienden la idea que un Gobierno eficiente solo se puede lograr levantando los controles parlamentarios, ampliando atribuciones al Poder Ejecutivo y limitando las libertades ciudadanas tratando de acallar las críticas es necesario recordar lo que sostenía Albert Camus que “La democracia no es la ley de la mayoría, sino la protección de la minoría”.

“La Primavera Democrática fue un tiempo en el cual la ciudadanía tuvo espacios para expresar sus inquietudes”.

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