21 sept 2026

“La plata no alcanza”: Lacerante realidad del Hospital de Caacupé

PRECARIEDAD. La humedad y las necesidades se acumulan entre pacientes.

“La plata no alcanza” Lacerante realidad del Hospital de Caacupé.

INSALUBRE. La humedad se propaga a la vista, lo que supone un ambiente con traindicado para los pacientes.

FOTO: KARINA GOMEZ.

CAACUPÉ

El principal centro asistencial del Departamento de Cordillera continúa sosteniendo la atención médica en medio del deterioro edilicio, la falta de mantenimiento y los desembolsos pendientes que aseguren los insumos necesarios para una óptima atención médica.

Las autoridades sanitarias y municipales coinciden en que el principal obstáculo que afrontan, en la actualidad, gira en torno a la falta de recursos financieros.

DENUNCIA VIRAL. El Hospital Regional de Caacupé, recientemente, volvió al centro del debate luego de la difusión de imágenes que expusieron filtraciones, sanitarios deteriorados y sectores visiblemente afectados.

El ex intendente de Ciudad del Este Miguel Prieto Vallejos, quien está en plena campaña electoral, con motivo de su paso por el tercer departamento del país recorrió las instalaciones de dicho nosocomio y fue quien hizo la denuncia que se hizo viral en las redes sociales.

Entre tanto, autoridades sanitarias argumentaron en su descargo que detrás de esta realidad lacerante existe un problema de fondo: La falta de recursos para mantenimiento y reparación.

FONDO INSUFICIENTE. El director de la Tercera Región Sanitaria, Luis Gómez, explicó que el hospital depende de fondos administrados por el Consejo Local de Salud para sostener reparaciones, mantenimiento y funcionamiento básico.

“El hospital recibe G. 45 millones por trimestre. Con eso se hacen reparaciones, mantenimiento de equipos, ambulancias y compras básicas, pero muchas veces no alcanza”, afirmó.

Según detalló, el centro asistencial arrastra tres desembolsos pendientes; dos de ellos corresponden al año pasado y uno a marzo de 2026, situación que limita la posibilidad de atender problemas edilicios urgentes.

“Por eso no se pueden solucionar baños, pintura o goteras. No tenemos fondos”, sostuvo.

“La plata no alcanza” Lacerante realidad del Hospital de Caacupé.

A PEDAZOS. Lo que más preocupa es el desagüe cloacal.

FOTO: KARINA GOMEZ.

Gómez también recordó que, por ley, el 5% del presupuesto municipal debe destinarse a salud, y señaló que ese aporte podría representar un respaldo importante para reparaciones y mantenimiento.

Desde la dirección del hospital, el doctor Hugo Cañete coincidió en que el principal desafío actual es sostener la funcionalidad del edificio.

“El sistema cloacal y la conexión eléctrica ya son impostergables”, remarcó.

Explicó que el hospital mantiene servicios clave como tomografía, cirugías programadas y atención general, aunque persisten falencias estructurales antiguas, principalmente en desagüe, sanitarios y filtraciones.

Cañete señaló además que el proyecto de intervención con apoyo de Itaipú sigue en etapa técnica, luego de ser reformulado para priorizar la recuperación del edificio actual antes que nuevas construcciones.

En cuanto a la limpieza, sostuvo que parte del deterioro también responde al mal uso de sanitarios y espacios comunes por parte de usuarios. “No pedimos que la gente venga a limpiar, pedimos que ayude a mantener”, expresó. a pedido. Por su parte, el intendente de Caacupé y presidente del Consejo Local de Salud, Diego Riveros, afirmó que el Consejo administra únicamente los recursos que recibe y ejecuta los pedidos realizados por la dirección del hospital.

“El director solicita y el Consejo paga”, resumió.

Riveros confirmó además que desde setiembre del año pasado no reciben desembolsos del Ministerio de Salud, lo que dejó sin margen operativo al Consejo Local.

Pese a las limitaciones, las autoridades coinciden en que el Hospital Regional de Caacupé sigue sosteniendo la atención de gran parte de la demanda sanitaria de Cordillera, aunque con recursos limitados, infraestructura deteriorada y un sistema de financiamiento que hoy no responde con regularidad.

  • “El Hospital recibe G. 45 millones por trimestre. Con eso se hacen reparaciones, mantenimiento y compras básicas; pero muchas veces no alcanza”. Dr. Luis Gómez, director de III Región Sanitaria.
Más contenido de esta sección
Inviable. CDE, Hernandarias y Minga Guazú cobran una tasa para los bomberos, pero no se desembolsa.
Lastre. La falta de fondos se transforma en deudas, vehículos sin funcionar y menor capacidad operativa.
Descongestión. Más de 62.000 camiones vacíos han dejado de cruzar por el Puente de la Amistad.
Aniversario. Nuestra Señora de la Natividad del Acaray fue su primera denominación en 1619.
Paisaje. Con el paso del tiempo y dada a la cadena de termiteros la bautizaron como Tacurú Pucú.
Denuncia. El centro médico operaba dentro de un complejo habitacional privado en el barrio Santa Ana.
Irregular. Salud Pública constató que la persona que atendía allí carecía de licencia médica legal.
Denuncia. Alumnos y docentes de una escuela de Hernandarias reportaron el caso el martes último.
Inadmisible. Desde la Gobernación de Alto Paraná ordenaron sumario para deslindar responsabilidades.
Descuidistas. Fingen ser familiares o pacientes para recorrer distintas áreas y luego estafar a los incautos.
Auxilio. El nosocomio pidió a la Policía reforzar la seguridad para proteger a funcionarios y usuarios.