- Chile es conocido como un país de poetas; pero ahora hay narradores como Roberto Bolaño, Carlos Franz, Alejandro Zambra, usted mismo, que lo hacen un país de narradores.
- La narrativa chilena tuvo una floración después de la dictadura, aparece en los primeros años de los 90. Es una generación de escritores que estaban escribiendo pero que no podían publicar, pero que lo hacen cuando llega la democracia. Hubo una pequeña explosión de novelistas y cuentistas, cosa que no había ocurrido nunca en Chile y, algo inédito, los ránkings de los libros más vendidos de mi país, por primera vez tenía a escritores de Chile en los primeros puestos. Eso fue importantísimo y extraño a la vez, porque, como tú lo dijiste, hemos sido conocidos por los poetas siempre.
- El fantasista lo revela como conocer del fútbol. ¿Lo sigue regularmente?
- Me encanta el fútbol. En ese libro el Tony Robledo soy yo, pues jugué mucho al fútbol, y era bueno, era centrodelantero, el que hacía los goles. Por supuesto que los buenos partidos me gusta verlos. Soy un fanático del fútbol, no de los equipos. Yo digo que soy de Colo Colo, pero si está jugando Colo Colo con Olimpia y uno del Olimpia hace un buen gol, aplaudo.