La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) realizó el 15 de abril pasado la Operación Otelo en la cual logró capturar a Marcos Campinha Panissa, de 57 años, un prófugo brasileño que era buscado desde hacía más de 30 años.
El extranjero contaba con una orden de captura internacional por homicidio, con difusión roja de Interpol.
Según los antecedentes, Campinha era requerido por un hecho ocurrido en el año 1989 en Brasil, donde fue condenado por el asesinato de su esposa, a quien apuñaló 72 veces. Tras el crimen, se dio a la fuga y logró evadir a las autoridades durante más de 30 años.
Recientemente, la Policía Federal del Brasil compartió información con la Senad que indicaba la posible presencia del prófugo en territorio paraguayo.
A partir de estos datos, se inició un proceso investigativo que permitió determinar que el individuo había ingresado al país utilizando la identidad falsa de José Carlos Vieira, con la cual además obtuvo documentación paraguaya.
Vivió primero en Concepción y tenía un perfil bajo
La Senad informó que las investigaciones permitieron establecer que inicialmente se radicó en el Departamento de Concepción, donde formó una familia.
Posteriormente, se trasladó a la ciudad de San Lorenzo, Departamento Central, donde llevaba una vida de perfil bajo y se dedicaba a actividades comerciales junto a su pareja actual.
Tras el seguimiento de sus movimientos y la confirmación de su identidad real, los agentes especiales del Grupo de Investigación Sensible (GISE) procedieron a su detención en la vía pública, cuando estaba entrando a un negocio comercial.
“Tenía una vida nueva hecha acá en Paraguay”, dice ministro de la Senad
El ministro de la Senad, Jalil Rachid, manifestó en una conferencia de prensa que el hombre “estuvo fuera del radar de la Justicia brasileña por más de 30 años” y que ingresó a Paraguay estimativamente en el año 1989.
Mencionó que con la identidad falsa tuvo esposa, hijos, adquirió bienes y se dedicaba al comercio.
“Recibimos la información y el pedido de cooperación de la Policía Federal del Brasil, nos pasaron cierta información que a nosotros nos permitió desarrollar nuestra investigación acá, no teníamos muy bien definido por dónde andaba él, porque se dedicaba al comercio en Concepción, en donde tenía ferretería”, expresó.
El ministro indicó que el crimen estaba a un año de prescribir. Por este motivo, las autoridades del Brasil consideraban muy importante y que les pasaron la información de una posible vinculación a estructuras criminales.
Manifestó que el hombre se fugó del Brasil y vino aquí, a Paraguay, se hizo de vivienda, comercio, vehículos con una identidad falsa, que también investigará la Policía del Brasil.
“Era un comerciante, tenía buen pasar, tenía una vida nueva hecha acá en Paraguay”, expresó el ministro.
Al ser identificado, el brasileño afirmó que era él y no opuso resistencia a los intervinientes.
Con base en la documentación falsa que tenía, se le cayó toda la estructura de su nueva vida, porque todas las empresas y negocios que adquirió fueron gracias a la identificación falsa. Su esposa y su hija desconocían su pasado.
“Él podía hacer lo que quería si tenía una vida nueva acá, hecha en Paraguay, con una identificación que ya estaba plenamente válida por todos los negocios que desarrollaba”, concluyó.
Fue expulsado y entregado al Brasil
Aquel 15 de abril pasado, el detenido fue trasladado a la base de operaciones de la Senad y, en el transcurso de la misma noche, fue llevado hasta Ciudad del Este, Departamento Central.
Siendo las 23:00 de ese mismo día, en el Puente de la Amistad, se concretó su expulsión del país a través del Puente Internacional de la Amistad, previo trámite en Migraciones, fue expulsado y entregado a las autoridades de la Policía Federal del Brasil.