08 abr. 2026

La escalinata, baño público

Por Sergio Cáceres Mercado  - caceres.sergio@gmail.com

Por Sergio Cáceres Mercado - caceres.sergio@gmail.com

Hay una escena en la película Luna de cigarras en la cual el protagonista se sienta a conversar con una chica en un lugar emblemático de la ciudad, cualquier asunceno lo reconocería: es el lado de la Escalinata Antequera que da a la calle Tacuary, famosa por la estatua de dos leones acostados como resguardando los escalones. Siempre me pregunté cómo hizo el equipo para aguantar tantas horas de filmación en ese lugar fétido (aunque la escena solo dura unos minutos, filmar eso lleva muchas horas).

Como vecino del lugar, suelo frecuentar la escalinata y al cruzar por ese punto siempre se debe aguantar la respiración para soportar el olor a orina y mierda humana. Los leones no pueden evitar que los transeúntes varones hagan sus necesidades en tan abandonado monumento (costumbre muy paraguaya, por cierto). Esta triste situación hace ya varios meses se trasladó a la escalinata principal, es decir, aquella que corta la calle Antequera, entre Manuel Domínguez y Fulgencio R. Moreno. Antes uno podía sentarse en uno de los bancos y descansar solazándose con esa especie de oasis en pleno centro. Pero ya no se puede. El servicio de baño público se extendió hasta ahí porque la esquina de los leones sobre Tacuary parece que no da abasto.

Por supuesto, la noticia de que la Escalinata Antequera y su entorno serían remozados me puso muy contento. La palada inicial se dio con bombos y platillos hace un mes y medio y hasta ahora solo hemos visto a trabajadores de Essap levantando las veredas sobre media cuadra de Antequera y media cuadra de Manuel Domínguez. La escalinata en sí solo ha recibido un pomposo cartel que anuncia el remozamiento. Luego nada hasta hoy.

Las ganas de rekutu del intendente Samaniego le han venido de maravillas a más de un parque, plaza o esquina de Asunción. En su afán electoralista ha ampliado el cuidado hacia la ciudad que prometió embellecer allá por el 2010. En el caso de la Escalinata, quedan aún dos meses y medio para que cumpla su palabra. Para el parque Caballero y otros lugares que también quedaron con la palada inicial y las fotos, no conozco la fecha de finalización de la obra.

Culmino diciendo que en el 2010 Samaniego no me convenció con su tractor amarillo y otras payasadas electorales y no tuvo mi voto, y ahora, si se presenta (esperemos que no), aún menos lo tendrá.

Más contenido de esta sección