La audiencia del juicio oral y público al ex senador cartista Hernán Rivas por su supuesto título falso de abogado continúa mañana a las 08:30 en el Palacio de Justicia.
En la última audiencia la semana pasada juraron nueve testigos, pero alcanzaron a declarar solo cuatro de ellos. Quedan pendientes cinco, entre ellos, el ex ministro de Educación Eduardo Petta.
Sería un actor de gran responsabilidad en el caso por el cargo que desempeñaba ese año, aunque en declaraciones anteriores ante medios de prensa negó tener vínculo alguno al señalar que nunca firmó ningún documento que certifique a Rivas como profesional del Derecho.
“Jamás impedí una investigación, jamás dije que me podía traer problemas”, afirmó, y aseguró que ordenó una auditoría apenas recibió el informe del entonces director de la Unidad Anticorrupción del MEC, el fallecido José Casañas Levi.
El ex secretario de Estado negó haber firmado el título y el certificado de Rivas y rechazó las versiones que lo acusan de haber mantenido la inscripción de manera irregular. “Yo nunca firmé el título de Rivas, mucho menos el certificado de estudios”, sostuvo.
En la jornada última, la semana pasada, declaró Dora Cabañas, ex directora académica de la Universidad Sudamericana, institución de la que Rivas obtuvo su título, y confesó ante el Tribunal que retiró del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) el título certificado del ex parlamentario en un solo día a pesar de que este proceso dura al menos 20 días.
El diputado Raúl Benítez, principal denunciante, había declarado que la obtención del título se efectivizó en solo seis minutos, según los documentos que pudo constatar, entre el dictamen de aprobación y la resolución de inscripción.
La solicitud del título del ex senador se hizo el 8 de junio del 2020, a las 17:00, y Cabañas lo retiró al día siguiente, el 9 de junio del 2020, a las 14:10, indicó en el juicio.
De esta forma, se confirmó por todos los antecedentes que se trató de un proceso en tiempo record, pero para la ex directora académica, el documento no es “mau”, ya que se encuentra registrado.
Además de Cabañas, declararon en la última audiencia la ex secretaria general de la Universidad Sudamericana, Nancy Barúa; el ex asesor del MEC, Hermann Weisensee; y Casimiro Ortiz, ex director de Registro de Títulos del Ministerio de Educación.
Las declaraciones se dieron ante el Tribunal de Sentencia integrado por los jueces María Fernanda García de Zúñiga, Juan Carlos Zárate y Yolanda Portillo.
En total, la Fiscalía presentó una lista de 69 testigos. Ya declararon también los periodistas Santiago González y Orlando Bareiro, Hernán José Weisensee, Jorge Ariel Cantero, entre otros. Igualmente, acudieron la ex senadora Kattya González y el diputado Raúl Benítez.
Kattya declaró que fue el caso que le costó su banca y que incluso le advirtieron que bajara los decibeles sobre el tema.
Manifestó que el movimiento Honor Colorado había protegido a Hernán Rivas por seis años, ya que era parte de un esquema. Remarcó que el objetivo era apretar a jueces y fiscales en los casos, entre otras situaciones.
La denuncia inicial señala como encubridores a Petta, al ex rector de la Universidad Sudamericana Euclides Acevedo y al ex decano Óscar Rodríguez Kennedy. Estos últimos ya presentaron declaraciones, al igual que el ex senador Enrique Bacchetta.
No lo recuerdan. Rivas fue diputado, senador y hasta presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) portando un título que podría ser falso, y sin haber ejercido el derecho nunca.
Entre los testigos fueron convocados estudiantes que debieron ser compañeros del ex senador y declararon que nunca lo vieron en la universidad, solo lo conocieron por los medios de prensa por su cargo legislativo.
Los tres ex estudiantes de la Sudamericana cursaron la carrera de Derecho, en la sede de Luque, entre el 2012 y 2015, pero no conocían al ex senador.
Se trata de Guillermo Guido Gauto, Livio Antonio Díaz Flores, Elía Ramón González y Lourdes Mabel Giménez, quienes se conectaron de forma virtual desde Limpio, Ciudad del Este, Saltos del Guairá y la última desde Asunción.
Rivas se expone a 11 años y seis meses de prisión en el marco del juicio.