Bajo el lema Llamados para servir, elegidos para construir el bien común se llevó a cabo ayer la Peregrinación Juvenil de la Diócesis de San Lorenzo en Guarambaré. De la actividad realizada en el marco del Día de la Juventud participaron gran cantidad de jóvenes.
Tras la peregrinación hecha en la ciudad, los jóvenes participaron de la misa celebrada por el monseñor Joaquín Robledo en la parroquia Natividad de María.
Al finalizar la celebración los jóvenes leyeron un manifiesto. “Denunciamos la inseguridad que mata, la droga que ahoga a los jóvenes en las esquinas, la trata, la marginación y esa brutal falta de empatía que deja a tantos a la deriva. Un sistema que exige perfección, pero te niega derechos como salud y educación y trabajo digno”, indicó Jesús Medina, al leer el manifiesto.
“Denunciamos la corrupción impune de una clase política que vive en otra realidad con sueldos desproporcionales dándole la espalda a un pueblo que ya no da más, mientras ellos ensanchan la grieta entre los de arriba y los de abajo”, expresó.
También se refirió a las redes sociales a las que calificó como una trampa, también criticó la cultura de la apariencia y validación a base de likes, “ tomando un personaje perfecto para las pantallas pero por dentro ahogada en ansiedad”, acotó.
No solo las autoridades fueron denunciadas. “Denunciamos a la Iglesia que a veces habla de los jóvenes en las reuniones, pero no es capaz de escuchar de verdad. No es capaz de confiar el timón reduciéndonos a mano de obra barata para los eventos parroquiales”, expresó al destacar que piden una Iglesia que les escuche y abra espacios de participación y decisión.
Agregó que los jóvenes piden oportunidades reales, salud, educación y un lugar en el mundo donde nadie deba mendigar.
Al finalizar dijo: “Nos comprometemos a ganarnos el aura real sirviendo al hermano, jugándonos por los demás y viviendo nuestra fe con autenticidad.
Robledo: “No se decide por plata, fama o placer, jóvenes”
El monseñor Joaquín Robledo de la Diócesis de San Lorenzo, quien presidió la misa en Guarambaré y recordó a los jóvenes que están llamados a servir y construir el bien común.
Acotó que los jóvenes también están llamados a ser libres. “Libres de la drogadicción, sabemos lo que significa ser adicto, es terrible porque eso significa muerte y ustedes están llamados para vivir”, expresó.
Les recomendó a decidir su futuro preguntándose si serán útiles y qué le da alegría al corazón. “No se decide por dinero, fama o placer, sino en la oración, conociéndose a uno mismo y preguntándose cómo servir mejor”, explicó el obispo.
En la Catedral de Asunción, el cardenal Adalberto Martínez reflexionó sobre la parábola de los obreros de la viña, enfocándose en temas como la vocación, la responsabilidad social y la esperanza. El cardenal situó su mensaje en el contexto de la llegada de la primavera, un periodo asociado con la vida, la esperanza y los nuevos comienzos, relacionándolo con una celebración de la juventud.
Martínez explicó que la viña es una representación bíblica del pueblo y del reino de Dios, de la que todas las personas son parte. “Estamos llamados a cultivarla en diferentes ámbitos como la familia, la escuela, la universidad, el trabajo, la Iglesia y en todo Paraguay”.
Como ejemplo inspirador, mencionó a San Roque González de Santa Cruz, recordado a 450 años de su natalicio en Asunción. San Roque fue un joven que abrió caminos, aprendió el idioma, tocó los corazones indígenas y cuya respuesta personal tuvo un impacto profundo. Destacó que los jóvenes hoy son herederos de ese legado y están llamados a continuar su misión en todo el país.