El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) tomó conocimiento de una denuncia por estafa que hizo una docente oriunda de Caacupé ante la Fiscalía de Villa Elisa y que luego de dos años sigue cajoneada. A ella, dos deudas inventadas le destrozaron la vida y ahora el JEM abrió plazo para definir si investiga la posible inacción fiscal.
Ahora se abre el plazo para decidir si hay mérito para iniciar o no una investigación de oficio. Ese tiempo se cumple el 2 de octubre.
El Jurado se hizo eco de una reciente publicación de ÚH, en donde se evidenciaba que los padecimientos que sufrió Sandra Isabel Cárdenas, una profesora de Matemáticas de Caacupé, cuyos bienes fueron embargados tres veces, y que eso le produjo una enfermedad que la dejó en cama.
Ella denunció el hecho en setiembre del 2024 en la Fiscalía de Villa Elisa, donde iniciaron los dos juicios en su contra, y la causa cayó en la Unidad N° 2 de esa ciudad, que hoy está a cargo de la fiscala Fany Aguilera.
La última diligencia que se hizo fue en diciembre del 2024, cuando le llamaron para que se ratifique en su denuncia y luego de dos años, los mismos funcionarios confesaron que no se hizo nada, y que iban a “buscar” el expediente.
Deudas inventadas. A Sandra Cárdenas ya se le descontó en total G. 34.112.616 en dos juicios en Villa Elisa y hay riesgo de que continúen los embargos.
En el primer juicio, le saltó un embargo en abril del 2021. Le empezaron a debitar G. 1.439.527 mes a mes y como era plena pandemia, le costó muchísimo conseguir saber de dónde venía el embargo.
Tras un largo ir y venir, le proveyeron el expediente del juicio en su contra en el Juzgado de Villa Elisa.
El que le demandó fue Juan Manuel Aponte Verón, a quien ella no conocía. Al revisar el pagaré, no reconoció: “Al instante me di cuenta que no era mi firma”, recordó en aquella entrevista.
Ese pagaré tenía campos incompletos, lo que permitía que le pudieran hacer otro juicio con el mismo documento, pero ya completado.
En ese embargo, le sacaron G. 10.590.800, que era el capital. Después de dos años, vino otro embargo, con el que le sacaron G. 11.136.146, que eran intereses del juicio.
En el 2023, se le diagnosticó neuralgia del trigémino, una infección de los nervios del cerebro lado derecho, que la dejó en cama dos meses.
Y, coincidentemente, allí le saltó otro embargo de un segundo juicio, esta vez, el demandante fue Juan Francisco Mendoza Romero, a quien tampoco ubicaba. Era julio del 2024.
En esa causa, le llegaron a sacar G. 10.590.800. El pagaré tenía como dirección “Caacupé Centro”, nada más. De igual manera, la jueza Martha Benítez aceptó esas notificaciones y tuvo como que Sandra no quiso presentarse ante el Juzgado, pese a que nunca le llegó ningún documento.
- “Era 2023. (A causa de esto), se me diagnostica neuralgia del trigémino, una infección de los nervios del cerebro lado derecho. Me quedé en cama dos meses y sin caminar”.
- “Uno tiene familia, hijos, cosas que pagar. Prácticamente trabajaba solo para estas personas. Hacían con mi sueldo lo que querían”. Sandra Cárdenas, víctima.