13 jun. 2026

Investigar irregularidades en el IPS para que no gane la impunidad

Con la llegada del nuevo presidente del Instituto de Previsión Social (IPS) se está dando una suerte de apertura de la caja de Pandora. Tras varios meses de la renuncia del anterior titular siguen haciéndose públicas situaciones de corruptela y de falta de transparencia. Se deben enfrentar los problemas para que el cambio se haga evidente y los asegurados noten la diferencia.

Los primeros meses de actividad del nuevo presidente del Instituto de Previsión Social, doctor Isaías Fretes, están resultando tan intensos como auspiciosos. Prácticamente no pasa un día sin que no se informe de alguna irregularidad, una carencia o una irregularidad.

El caso más reciente tiene que ver con una auditoría interna del Instituto que destapó un presunto esquema de manipulación de registros informáticos, lo que habría permitido ocultar deudas por aportes obrero-patronales superiores a G. 7.670 millones. Dicho informe involucra a 14 funcionarios cuyos usuarios aparecen vinculados a alteraciones realizadas entre enero de 2024 y mayo de 2025. A través de estas operaciones, las obligaciones impagas fueron transferidas irregularmente desde los empleadores originales a otras firmas.

El método consistía en cambiar el número de RUC y la razón social de una empresa deudora dentro del sistema informático, manteniendo el identificador interno del empleador. Así la deuda dejaba de aparecer asociada a la empresa original y pasaba a figurar bajo otra identidad, generando la apariencia de que la patronal inicialmente morosa se encontraba al día con sus obligaciones.

Según la auditoría, algunos datos fueron transferidos incluso a personas fallecidas, contribuyentes inexistentes o registros que no coinciden con las bases tributarias oficiales; uno de los ejemplos corresponde a la sustitución de datos de una patronal por los de una persona fallecida que habría tenido 117 años de edad.

Considerando las irregularidades y la corruptela es evidente que los recursos mal utilizados son precisamente los que faltan cuando los asegurados buscan atención. Por esto es muy importante que ninguno de los casos denunciados por el nuevo titular del IPS queden impunes.

Desde la previsional se ha informado que el informe de la auditoría dado a conocer por Última Hora, y que había detectado presuntas irregularidades en el área de aporte obrero-patronal, ya fue remitido al Consejo de Administración y posteriormente al Ministerio Público para su investigación.

Es importante, por otra parte, retomar la revisión del informe de la Contraloría General de la República. De acuerdo con la Contraloría, se realizaron 29 observaciones, de las cuales 25 tienen cumplimiento parcial y están en observación; uno de los puntos señala que se realizaron pagos por bonificación por grado académico por encima del tope legal establecido. En este caso, mientras se pagaban millonarias bonificaciones, los asegurados padecían la falta de medicamentos e insumos.

Hace unos meses se hizo público el caso de un asegurado de 79 años, quien todos los días acudía al Hospital Central en busca de un medicamento que no está disponible desde hace cinco meses. El paciente acudía todos los días esperando la solidaridad de los visitadores médicos para conseguir el medicamento.

En este punto, no queda más que confiar en que la nueva administración de la previsional logre cumplir sus compromisos. Después de haberse reunido con el titular del Ejecutivo, el presidente del Previsión Social aseguró que el abastecimiento de medicamentos registra avances significativos y prometió que en las próximas semanas los asegurados encontrarán los productos requeridos en los hospitales.

El IPS fue creado hace más de 80 años y desde sus inicios se convirtió en una institución importante para los trabajadores paraguayos, brindando servicios en casos de enfermedad, accidentes de trabajo; así como también una jubilación al trabajador titular.

Lamentablemente, los servicios se fueron deteriorando con el tiempo, especialmente por la intromisión de la politiquería. Desde el momento en que el partido en el Gobierno desde hace 70 años ha prácticamente adoptado a la institución como su caja chica y bolsa de empleo para los correligionarios.

Es hora pues de cortar la inercia de las denuncias que provocan escándalo y luego desaparecen en la absoluta impunidad.

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