PRESIDENTE HAYES
Las comunidades indígenas del Chaco denuncian dificultades para acceder al programa estatal de pensión para adultos mayores, que no contemplan las realidades territoriales y culturales de los pueblos originarios. La organización Tierraviva, en articulación con la Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco, que realiza un monitoreo de casos, detectó que al menos diez personas intentaron cobrar sus beneficios sin éxito debido a obstáculos administrativos y geográficos que terminan excluyéndolas del sistema.
Uno de los problemas más graves es la distancia entre las comunidades y los puntos habilitados para el cobro. En gran parte del Chaco, los cajeros automáticos y sucursales bancarias se encuentran a decenas de kilómetros de las comunidades, obligando a los ancianos a emprender largos viajes, muchas veces en condiciones precarias.
Se suma la escasa disponibilidad de transporte y las dificultades propias del territorio chaqueño, donde caminos en mal estado dificultan aún más el acceso. Para muchas familias, el costo del traslado termina siendo una barrera imposible de superar.
Desde Tierraviva alertan además sobre la aplicación de criterios administrativos que desconocen esta realidad, pues según refieren varios beneficiarios fueron bloqueados automáticamente del sistema por “falta de movimiento bancario”, pese a que la inactividad se debía justamente a la imposibilidad de llegar hasta los puntos de cobro.
“Estas medidas terminan castigando a quienes ya viven en condiciones de vulnerabilidad”, señalan desde la organización, que busca instalar una mesa de trabajo con las instituciones responsables.
Otro de los reclamos apunta a la falta de reconocimiento de pagos retroactivos en los casos de personas que lograron reincorporarse al programa luego de haber sido bloqueadas.