El asesor jurídico del Indi, Juan José Mallada, explicó a EFE que el amparo busca evitar que Nathan Seastrand, un creador de contenidos más conocido como Yankiguayo, contacte o grabe a los miembros del pueblo ayoreo en aislamiento y provoque una violación “irreparable” de los derechos de esta comunidad.
“Lo más importante es que el ciudadano no se acerque al territorio del pueblo ayoreo, retire sus cámaras y, por sobre todas las cosas, no publique si tiene videos del grupo en aislamiento voluntario”, agregó Mallada.
La medida de amparo también pide a la Justicia que prohíba a Seastrand sobrevolar drones en la región que habitan los ayoreo totobiegosode y retire las cámaras que haya podido ubicar en el Chaco paraguayo.
Las autoridades paraguayas conocieron del caso por denuncias de ayoreos contactados y a los que Seastrand habría ofrecido dinero para que le facilitaran el contacto con sus parientes en aislamiento.
El influencer, que crea contenido sobre Paraguay y la vida en el Chaco, una región semiárida que el país comparte con Argentina, Brasil y Bolivia, dijo a los ayoreo que contactó que trabaja en un proyecto audiovisual en el que cuenta con el apoyo de la plataforma Netflix, según informes de la prensa local.
“Nosotros vamos a tomar acciones, para nosotros es preocupante y, lógicamente, es una situación que tenemos que recurrir a las autoridades”, declaró, por su parte, a EFE el presidente del INDI, Hugo Samaniego.
En 2016, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó a Paraguay la adopción de medidas cautelares en favor del pueblo ayoreo totobiegosode, especialmente para las comunidades en aislamiento voluntario, en vista del “ingreso de terceras personas” a su hábitat y la posibilidad de que se produjeran “daños a su vida e integridad personal en el marco de su supervivencia física y cultural”.
En este sentido, Mallada apuntó que la medida del INDI “es un movimiento” de todo el Estado paraguayo que tiene como marco esta petición de la CIDH.
Fuente: EFE
Versión del influencer
El influencer, esposo de una paraguaya y padre de un hijo paraguayo, emitió un comunicado expresando preocupación sobre lo que están diciendo sobre él y su trabajo en Paraguay y en el Chaco.
“Como a muchos apasionados por la naturaleza, siempre nos ha parecido interesante conversar sobre la posibilidad de registrar a un grupo Ayoreo en aislamiento voluntario. Sin embargo, siendo realistas, la probabilidad de que eso ocurra es prácticamente de una en un millón. Es más probable sacar una foto del Pombero”, manifestó en sus redes sociales.
Asimismo, dijo que mantuvieron comunicación con Mades e Indi para asegurarse de que las producciones cumplan con la normativa vigente.
“Jamás hemos ingresado a una comunidad indígena sin la autorización expresa de su cacique. Léelo otra vez para que quede claro. Si logramos sacar una toma o evidencia de ellos de forma no invasiva (por ejemplo, con una cámara trampa), está bien. No hay ninguna ley contra eso”, aseguró.
El estadounidense sostuvo que, como muchos investigadores, periodistas y documentalistas, conversaron con pobladores locales sobre relatos, avistamientos y posibles evidencias relacionadas con este tema.
“Investigar y documentar esa información es completamente legal y puede aportar datos de valor para la investigación, la conservación y para las instituciones que trabajan en la protección de estos pueblos”, defendió.
Finalmente, dijo que hasta la fecha, no existe evidencia que confirme la presencia de grupos Ayoreo en aislamiento voluntario en las zonas donde están ubicadas sus cámaras. “Han sido únicamente rumores y relatos locales. No tenemos cámaras instaladas en Defensores del Chaco”, aseveró.