La Cámara de Diputados atraviesa un preocupante patrón de ausencias. Desde hace casi un mes, las sesiones ordinarias y extraordinarias terminan antes de tiempo o apenas avanzan sobre unos pocos puntos del orden del día debido a la falta de cuórum.
La última vez que la Cámara Baja logró desarrollar íntegramente una sesión fue hace más de un mes, y desde entonces, abandonar el recinto antes del cierre o directamente no ocupar las bancas se volvió una constante entre los legisladores.
Aunque las reuniones comienzan con el cuórum reglamentario, con el correr de las horas los legisladores abandonan el recinto y la cantidad de presentes cae por debajo del mínimo requerido para continuar con el tratamiento del orden del día.
El resultado es una agenda legislativa cada vez más rezagada y proyectos que quedan postergados semana tras semana.
El 16 de junio pasado fue la última sesión en la que la Cámara logró desarrollar completamente su agenda. A partir de entonces, las sesiones ordinarias y hasta una extraordinaria convocada para destrabar temas pendientes terminaron frustradas por la falta de diputados en sus bancas.
En varias oportunidades quedaron sin estudio proyectos de alto impacto político, económico y social, obligando a reincorporarlos una y otra vez en los órdenes del día siguientes.
La consecuencia inmediata de este comportamiento es una notable disminución de la productividad legislativa. Mientras el orden del día suele incluir una importante cantidad de proyectos, apenas una parte logra ser estudiada antes de que el cuórum se rompa.
Paradójicamente, los mismos temas vuelven a ser incluidos en sesiones posteriores, generando un efecto de “embudo” que ralentiza el trabajo parlamentario y retrasa decisiones sobre iniciativas que esperan tratamiento desde hace semanas.
Preocupación. El creciente ausentismo llegó a generar preocupación dentro de la propia conducción de la Cámara. El presidente Raúl Latorre reconoció semanas atrás la necesidad de analizar mecanismos para desalentar las inasistencias injustificadas e incluso abrió la posibilidad de aplicar sanciones a los legisladores que incumplen reiteradamente con sus obligaciones parlamentarias.
Esta semana, la Cámara de Diputados prepara un orden del día de 18 puntos, donde figuran temas ya incluidos en otras sesiones, pero no tratados. Entre los más relevantes figuran pago de indemnizaciones a víctimas de la dictadura, modificaciones a la reforma de la Policía Nacional, cambios al sistema de enjuiciamiento de magistrados, el informe de la Contraloría sobre la ejecución del Presupuesto, entre otros.