Desde el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) repudiaron la agresión sufrida por Jessica Martínez, cronista de Ñandutí, quien en medio de una cobertura frente a la Penitenciaría de Emboscada Antigua, recibió un golpe con el puño cerrado en el pecho de parte de uno de los guardias del ministro de Justicia, Rodrigo Nicora.
En ese sentido, exigieron el debido respeto a los trabajadores y trabajadoras de la prensa y al libre ejercicio del periodismo.
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Tras varios reclamos por la actitud del guardia, el ministro Nicora pidió a través del grupo de prensa disculpas públicamente por el “gesto inapropiado” de su guardia en medio de esa cobertura, reduciendo la agresión que quedó filmada a un simple gesto. “Nicora lamenta en demasía el incidente”, fue la información compartida.
Celdas vips
Ante la agresión sufrida por la compañera Jessica Martínez, cronista de Ñanduti. pic.twitter.com/iT9GCrd9vb
— SPP (@PeriodistasPy) August 25, 2025
Con respecto a las celdas vips, Nicora manifestó que estaba al tanto sobre los privilegios que gozaban algunos internos en la cárcel de Emboscada. Sin embargo, afirmó que el director de la penitenciaría no será sancionado.
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Autoridades del Ministerio de Justicia realizaron un recorrido este lunes por las celdas vips del penal, tras el escándalo que desató un recorrido realizado por la jueza Sandra Kirchhofer, quien describió en detalle los lujos y comodidades donde viven los internos de alta peligrosidad.
Con la anuencia de funcionarios penitenciarios se acondicionaron dependencias privadas para los reclusos, equipadas con cama, sofá, mesa, frigobar, muebles varios, acondicionador de aire, televisor plasma, ventilador, baño privado con ducha, cocina amoblada, mesa, sillas, congeladores con carne, heladera y celulares.
Por estos lujos, los reclusos abonaban mensualmente G. 300.000 a otro interno, encargado del cobro de los cánones.
Una de las habitaciones, bien iluminada y pintada de blanco inmaculado, estaba adornada con cuadros y espejos, tenía pisos relucientes y una cortina que otorgaba mayor privacidad a una cama somier. Además, contaba con un baño privado, revestido con azulejos y equipado con todas las comodidades.
En el sector de Admisión, fueron acondicionadas celdas con televisor plasma, acondicionador de aire, baño privado, congelador, heladera y cama de dos pisos.
La zona es conocida como La Privada, según consta en el acta, y en el lugar se hallaron más televisores, baños privados, entre otros lujos. En este sector, cada interno cuenta con su propio teléfono celular y cocinero propio.